AFP

Perú logró este viernes el consuelo del tercer puesto con una clara victoria ante Paraguay por 2-0 en la Copa América-2015 y la esperanza de que el delantero Paolo Guerrero termine como máximo goleador de certamen, en una jornada en la que Argentina y Chile se encuentran en vigilia para la gran final.

Perú volvió a ocupar el tercer escalón del podio en forma consecutiva y se perfila como un equipo de cuidado para las duras eliminatorias sudamericanas al Mundial de Rusia-2018 que comenzarán en octubre.

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Guerrero, del Flamengo de Brasil, anotó su cuarto tanto en el torneo y puede repetirse como el goleador en esta edición tras haber sido el líder de goleo en Argentina-2011.

'El Depredador' convirtió a falta de dos minutos para terminar el partido en la fría ciudad de Concepción (sur) y sumó cuatro dianas, al igual que el chileno Eduardo Vargas, cuya selección jugará con Argentina este sábado la gran final de la 44 edición del torneo de selecciones más antiguo del mundo.

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"Nuestra intención era llegar a la final, infelizmente no se pudo por diferentes circunstancias, por lo que toca conformarnos con el tercer puesto, que también es importante", dijo el 'Depredador' al término del encuentro.

Incas y guaraníes, dos equipos que llegaron a la Copa en situación similar, en formación, con entrenadores nuevos y la mente puesta en armarse para las clasificatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia-2018, se metieron contra todo pronóstico entre los cuatro mejores.

El Perú de Ricardo Gareca venía de perder en semifinales ante el local Chile por 2-1 en un partido en que jugó una hora con un hombre menos por la expulsión de su defensa Carlos Zambrano pero en el que dio dura batalla.

Paraguay por su parte, finalista hace cuatro años, quedó muy golpeado por la apabullante goleada de Argentina 6-1 el martes en semifinales.

Pero Sudamérica, y el resto del mundo del fútbol, cuenta las horas para la final del sábado desde las 17H00 locales (20H00 GMT) en el estadio Nacional de Santiago.

En este legendario escenario deportivo, que carga con la nefasta historia de haber sido usado como centro de detención y torturas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), Argentina y Chile irán por la gloria.

Para las huestes de Lionel Messi el objetivo es claro: acabar con 22 años de sequía de la selección argentina, que no gana un título internacional desde la Copa América de Ecuador-1993 y además curar en parte las heridas que dejó la final perdida contra Alemania (1-0) en el Mundial de Brasil-2014.

Asimismo, Messi buscar coronar su birllante temporada que lo llevó a ganar con el Barcelona la triple corona -Liga y Copa de España y Liga de Campeones de Europa- con un título con la albiceleste y acallar las críticas, cada vez menores, que en su país cada tanto se escuchan sobre el mejor jugador del mundo.

"Por más que tengamos una idea de juego nunca salimos a jugar un partido desconociendo las cualidades o los defectos que pueda tener el rival de turno", explicó el seleccionador argentino Gerardo Martino, de cara al choque final, al dar cuenta de cómo prepara el partido la albiceleste.

Chile por su parte, tiene un desafío aún mayor: terminar con casi un siglo de frustraciones y poder ganar por fin un título a nivel de selecciones.

Y es que la 'Roja', uno de los fundadores de la Copa América -la disputa desde su edición inaugural en 1916- nunca ha logrado salir campeón a nivel de selecciones.

Y para acabar con esta maldición cuenta ahora con una de las mejores, sino la mejor, generación de jugadores de su historia, que todavía tiene una titánica tarea por delante: derrotar a Messi y compañía.

De juego vertiginoso y vertical, su entrenador, el argentino Jorge Sampaoli, aseguró que Chile no cambiará su estilo de juego pese a que enfrente estarán Messi y las otras figuras argentinas.

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