Zehra, toma un cuchillo y se dirige a la mansión de los Aslabey para encararse con Fusun. Toma del cuello a Fusun con el arma blanca, según Fusun le mintieron, Azize llega y trata de hacerla entrar en razón y evitar que cometa el crimen, finalmente Zehra suelta el cuchillo y le dice que Dios le hará pagar todo.
Dilsah le dice a Azra que nota que se lleva muy bien con Miran, además quiere que haga con él, la sorpresa que les pidió a ambos.
Firat cita a Miran, y este último le recuerda que no está de acuerdo que tomó por la empresa, Firat le pide disculpas por lo sucedido en esa reunión.
Azra le reclama a Azize por ocultar que Fusun envenenó a Reyyan, provocando que perdiera a su bebé, Cihan y Zehra escuchan la conversación. Azize le menciona a Azra que lo hizo para que Miran no tomara una mala decisión. Cihan piensa tomar esa información para usarla a su favor, por su parte
Fusun piensa que, si eso llega a oídos de Azra, se alejará, por lo que cree que debe estar cerca de un Sadoglu, y Cihan puede ser ese aliado, estar algo cerca para que no crea que son amigos, pero no tan lejos para que piense que son enemigos.
Azize está angustiada por lo que Fusun pueda hacer, Nasuh trata de calmarla. Azize también le preocupa que Hazar aún no la acepta, pero Nasuh la reconforta diciéndole que, así como Reyyan la perdonó, abrazó y le llamó abuela, Hazar algún día la perdonará, pero en su debido momento.
Miran y Azra le muestran la habitación de Umut a Reyyan preparada por ellos, bajo el plan de Dilsah, que dice que lo realizó para que se disculpara con ella. Reyyan quería hacerlo junto a Miran, luego pide hablar con Dilsah y le dice que le contará todo a Miran. Reyyan también le menciona que lo único que quiere es mantener a Azra cerca, como hija o nuera.