SAO PAULO (AP). Una empleada de un centro de atención telefónica a quien prohibieron usar el baño ganó un juicio contra la empresa, se informó el viernes.
Un tribunal ordenó al empleador que pague 2,200 dólares a la mujer de 36 años por controlar sus idas al baño.
La mujer dijo que los supervisores muchas veces le prohibieron ir al baño y nunca le permitieron permanecer ahí durante más de cinco minutos.
Además, la mujer tenía que pedir permiso en presencia de otros empleados y presentar informes de cuánto tiempo pasaba en el baño.
La compañía reconoció que controlaba las idas al baño de los empleados, pero negó que les prohibiera ir o limitara su tiempo, dijo la corte en un comunicado.



