WASHINGTON (AFP). El flamante presidente estadounidense Barack Obama salió del vehículo que lo transportaba el martes y caminó parte del recorrido del desfile inaugural y saludó a la multitud que lo aclamaba en su camino hacia la Casa Blanca.
Junto a la primera dama, Michelle Obama, el mandatario enfrentó las bajas temperaturas invernales, para saludar a la multitud que los aclamaba detrás de las barricadas de metal.
Obama, quien vestía un sobretodo negro y una bufanda marrón, y su esposa, con un vestido dorado y guantes verdes, caminaron de la mano frente a su limusina blindada, con los agentes del Servicio Secreto y policías y militares cerca de ellos.




