DACCA (AP). Cinco bangladesíes secuestrados durante siete meses en Afganistán regresaron a casa el domingo y consideraron su cautiverio como una experiencia "horrenda" ante una multitud conformada por familiares llorosos.
Aunque no fueron sometidos a ningún tipo de tortura física, Mahbub Alí narró que casi mueren de hambre y eran encadenados por las noches.
La policía afgana culpó al Talibán del secuestro de los cinco hombres y otros dos ocurrido en diciembre en una zona de construcción cercana a la ciudad de Mazar-e-Sharif, en el norte de Afganistán. Los hombres trabajaban para una compañía constructora surcoreana.
Uno hombre murió durante el secuestro y otros dos fueron liberados dos días después.
Dipu Moni, ministra del Exterior de Bangladesh, recibió a los hombres en el aeropuerto. Dijo que desconoce si los familiares de las víctimas pagaron por la liberación.