BEIRUT ( AP ). Por lo menos una persona murió y nueve resultaron heridas en batallas entre grupos pro y antisirios en el norte del Líbano, informaron funcionarios de seguridad. Mientras tanto, los activistas dijeron que seguían los cañoneos en una ciudad en el centro de Siria, escenario de una matanza la semana pasada que dejó un tendal de más de cien muertos.
Los choques en la ciudad libanesa de Trípoli comenzaron poco después de la medianoche del viernes y siguieron el sábado, dijeron los funcionarios con la condición del anonimato de acuerdo con las regulaciones.
Líbano y Siria comparten una red compleja de vínculos y rivalidades políticas y sectarias que se inflaman a la menor provocación. Otros combates en Trípoli el mes pasado dejaron por lo menos ocho muertos como repercusión del conflicto en Siria. Existe una división entre los musulmanes suníes que apoyan a los rebeldes sirios que luchan contra el presidente Bashar Assad, y miembros de la diminuta secta alawita, de Bashad, un desprendimiento de la rama chií del islam.
En Siria, activistas y fuerzas del gobierno cañonearon Houla, un conglomerado de pueblos agrícolas en la provincia de Homs donde, según las Naciones Unidas, murieron por lo menos 108 personas _incluso 49 niños menores de diez años_ el 25 de mayo.
La oposición y el gobierno se han intercambiado acusaciones mutuas sobre la matanza.
Siria ha quedado aislada internacionalmente desde que inició una brutal represión sobre los opositores hace casi 15 meses, y la matanza en Houla ha intensificado las presiones para poner fin al derramamiento de sangre.
En Qatar, el titular del principal grupo de exiliados sirios dijo el sábado que vería con buenos ojos una acción militar árabe destinada a poner fin a los ataques del régimen de Assad contra las fuerzas rebeldes y los civiles.
Burhan Ghalioun, titular del Consejo Nacional Sirio, formuló su declaración antes de una reunión de cancilleres de la Liga Arabe. Los enviados discutirán la situación en Siria, incluso la masacre de Houla.
En Bruselas, la comisionada de la ONU por los derechos humanos, Navi Pillay, dijo el sábado que no debería haber amnistía para los crímenes cometidos en Siria, aunque pudiera motivar a los miembros del régimen a aferrarse al poder a toda costa.
Pillay agregó que los líderes internacionales deberían abocarse a "soluciones políticamente expedientes que pudieran involucrar amnistía o la decisión de no procesar", aunque insistió que no puede haber amnistía para los crímenes graves.