MÉXICO ( AFP ) La confirmación del triunfo del PRI en la presidencial mexicana podría derivarse en una ruptura en la izquierda mexicana entre los partidarios de Andrés Manuel López Obrador, que podría tratar de ser de nuevo candidato tras dos derrotas, y los de Marcelo Ebrard, el alcalde capitalino que ofrece una cara más moderada.
El Tribunal Electoral validó el jueves el triunfo del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, en la elección del 1 de julio luego de desestimar el reclamo de la coalición de izquierda y López Obrador de que los comicios fueran invalidados por irregularidades.
Tras esta nueva derrota en la presidencial, la gran pregunta de la izquierda "es si López Obrador se retirará o si permanecerá como el líder indiscutible de la izquierda mexicana", estimó la analista política y escritora Denise Dresser en el diario Reforma.
Para José Antonio Crespo, experto en asuntos electorales y catedrático del Centro de Estudios en Docencia Económica, el candidato izquierdista derrotado está lejos de retirarse y la impugnación contra la elección fue de hecho su primer paso hacia una nueva candidatura presidencial en 2018.
"La fundamentación jurídica es muy pobre, pero el mensaje mediático y político para sus seguidores es muy eficaz y eso refleja la disposición de López Obrador de continuar como líder vigente dentro del PRD (Partido de la Revolución Democrática), aunque no sea formal, y buscar la candidatura en 2018", comentó Crespo a la AFP.
Para el analista, se reeditará la historia de 2006, cuando tras perder ante Calderón, López Obrador siguió en la palestra política con movilizaciones por todo el país, prácticamente durante seis años, durante los cuales fue proclamado por sus seguidores como "presidente legítimo".
"Vamos a ver a una izquierda nuevamente dividida, una parte que acepta los resultados (de la elección) y dispuesta a negociar, y otra, la de los 'lopezobradoristas', acusándolos de traidores", añade Crespo.
Y esta vez, a diferencia de 2006, López Obrador estará "más debilitado" porque la diferencia de votos ante Peña fue de seis puntos porcentuales y sus reclamos de fraude son poco sustentados, añade.
Tanto Crespo como Dressner ven a una izquierda enfrentada entre una corriente que busca dar un rostro moderado, con el alcalde Ebrard como su pieza fuerte para 2018, y un ala radical empeñada a llevar a López Obrador a una tercera candidatura.
Para Dresser, López Obrador debe conformarse con ser el "líder moral", la "conciencia política" de la izquierda, que debe buscar "otros liderazgos más innovadores, más visionarios, más liberales, más socialdemocráticos".
Sobre el futuro de la izquierda, Ebrard, quien en diciembre concluye su gobierno en la alcaldía de Ciudad de México y considerado potencial líder del PRD, dijo en días pasados que buscará mantener "la cohesión política para no perder la posición de segunda fuerza política" en el Legislativo y constituir un "frente amplio" para ganar la presidencial en 2018.
FUENTE: Agencia AFP




