BEIRUT, Líbano (AP). Las fuerzas del gobierno sirio avanzaron el lunes su ofensiva contra una ciudad estratégica en poder de la oposición cerca de la frontera libanesa y enfrentaban a los rebeldes en feroces combates callejeros, dijo la prensa estatal.
En los enfrentamientos perdieron la vida al menos 23 combatientes de elite del grupo extremista libanés Jezbolá que luchaban al lado de las fuerzas del régimen, dijo un grupo activista.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña y que da seguimiento a la guerra civil del país, dijo que además de los muertos más de 100 milicianos de Jezbolá han resultado heridos en la lucha en la ciudad de Qusair.
Si se confirma la cifra de bajas, ésta supondría un golpe importante al grupo chií, que ha recibido fuertes críticas en Líbano por su participación en la guerra civil de Siria.
Jezbolá, firme aliado del presidente sirio Bashar Assad, ha jugado sus fichas a favor de la supervivencia del régimen de Damasco y se sabe que ha enviado combatientes para ayudar a las fuerzas del gobierno.
El aumento de la participación del grupo libanés en la guerra civil en el país vecino también pone de relieve la naturaleza profundamente sectaria del conflicto en Siria.
La rebelión es impulsada principalmente por la mayoría suní del país que busca derrocar un régimen al que domina la secta alauita del presidente, una derivación del islam chií.
El Observatorio, que depende de una red de activistas en el terreno en Siria, basó su cifra de bajas del Jezbolá en "fuentes próximas al grupo extremista", aunque declinó revelar su identidad.
Dijo que asimismo al menos 50 rebeldes sirios perdieron la vida el domingo en la batalla de Qusair, incluidos dos comandantes de la oposición.
La lucha ha durado semanas en Qusair, en la provincia central de Homs. La ciudad está en poder de los rebeldes desde principios del año pasado.
La intensidad de la lucha refleja la importancia que ambos bandos confieren a la región.
En los cálculos del régimen, Qusair yace a lo largo de un corredor terrestre estratégico que enlaza Damasco con la costa mediterránea, la región central alawita.
Para los rebeldes, Qusair, predominantemente suní, ha servido de vía para los embarques de armas y suministros que son enviados de contrabando desde Líbano a los combatientes de la oposición dentro de Siria.
El domingo, el régimen lanzó una ofensiva para recuperar el control de Qusair, donde combatientes de élite de Jezbolá penetraron por el este y el sur, dijo una personalidad de la oposición.




