BRASILIA ( AFP ) El mensaje a la nación de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, fue bienvenido por políticos, analistas y prensa este sábado, aunque la oposición criticó la falta de concreción de las propuestas y los manifestantes continuaban convocando a protestas.
Rousseff se comprometió a escuchar "las voces de la calle", propuso un pacto con las autoridades de todo el país para mejorar los servicios públicos y admitió que se precisan "formas más eficaces de combate a la corrupción", en un mensaje en cadena de radio y televisión tras las multitudinarias protestas que llevaron a más de un millón de personas a las calles el jueves. También condenó la violencia de grupos minoritarios.
El diario O Globo apoyó directamente el mensaje de la presidenta a la nación al afirmar que "abrió un positivo espacio de negociación (...). Estableció un horizonte para que el país salga de la crisis".
La FIFA, que celebra la Copa Confederaciones en Brasil y prepara el Mundial del año que viene, también elogió el mensaje conciliador de la presidenta. El certamen en disputa ha sido uno de los principales focos de las protestas de los manifestantes, que deploran los millonarios gastos realizados en los estadios brasileños.
"Damos la bienvenida al mensaje de la presidenta Dilma Rousseff a la nación y confirmamos la colaboración con el gobierno para realizar una exitosa y segura Copa Confedeaciones y Copa del Mundo", dijo la FIFA.
El profesor Rubens Figueiredo de la Universidad de Sao Paulo, especialista en Marketing, citado por la radio CBN, manifestó que "el discurso fue bueno desde el punto de vista analítico y dijo lo que la gente esperaba, condenando la violencia minoritaria pero, en (lo que respecta a las) medidas que el gobierno podría tomar, obtuvo una nota baja".
El senador opositor socialdemócrata Alvaro Dias, citado por el sitio, G1, afirmó que fueron "palabas al viento". "Fue una sucesión de obviedades vagas y sin consecuencias", dijo José Agripino, presidente del partido conservador DEM, al diario Correio Braziliense.
Los manifestantes, que continuaban llamando a protestar este sábado, fueron más críticos: "Nos trata de idiotas en cadena nacional", escribió un internauta.
Otro divulgó la imagen del rostro de un hombre que dormitaba: "La cara que ponemos al escuchar a Dilma", decía la leyenda.
Una encuesta de Datafolha realizada el viernes en Sao Paulo antes del discurso presidencial, reveló que el 55% de los habitantes de la gigantesca metrópoli donde se iniciaron las protestas, consideró malo o pésimo el desempeño de Rousseff ante las protestas.
FUENTE: Agencia AFP




