WASHINGTON, ( AFP ). El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió este martes que su país seguirá combatiendo a los grupos extremistas, luego de dos operaciones llevadas a cabo por fuerzas especiales en Somalia y Libia el fin de semana.
En Libia, la acción estadounidense condujo a la captura de Abu Anas al Libi, un presento miembro de Al-Qaïda, acusado de "centenares" de muertes y que será llevado ante la justicia, según anunció Obama en una rueda de prensa.
" Hemos debilitado al núcleo central de Al Qaida, que operaba sobre todo entre Afganistán y Pakistán. Pero ahora existen grupos regionales, algunos vinculados de manera explícita con Al Qaida o a esa ideología, y otros más autónomos ", señaló Obama durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
"Son raros los que pueden operar fuera de sus fronteras, pero pueden hacer mucho daño dentro de sus fronteras", explicó el presidente, quien citó a Africa entre los lugares en los que se ocultan esos grupos.
"Deberemos seguir persiguiéndolos. Pero hay una diferencia entre perseguir a los terroristas e involucrarnos en guerras", advirtió el presidente estadounidense.
El gobierno libio denunció la operación de captura de Al Libi como "una violación flagrante de la soberanía nacional" y Trípoli exigió a Washington que devuelva "inmediatamente" al sospechoso.
Las fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Al Libi el sábado durante una audaz operación en su domicilio. Se trata de un libio que figuraba en la lista de personas más buscadas por el FBI, que ofrecía "hasta 5 millones de dólares" por cualquier información que condujera a su captura y condena.
El verdadero nombre de Al Libi es Nazih Abdul Hamed al-Raghie y Estados Unidos lo acusa de haber participado en los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Tanzania y Kenia, que dejaron más de 200 muertos. Fue inculpado por un tribunal federal de Nueva York en 2000.




