HONDURAS Internacionales -  25 de noviembre 2013 - 08:36hs

Candidatos de derecha e izquierda se autoproclaman vencedores en Honduras

El candidato de la derecha oficialista, Juan Orlando Hernández, se proclamó ganador de la elección presidencial del domingo en Honduras, con 34,27% de los votos con el 54% de las mesas escrutadas, pero la izquierdista Xiomara Castro también se atribuyó la victoria.

"Voy a ser el próximo presidente de Honduras", manifestó Hernández, abogado de 45 años postulado por el gobernante Partido Nacional (PN), entre ovaciones de decenas de seguidores en un hotel de Tegucigalpa.

Hernádez convocó a Castro a trabajar por un "gran pacto nacional" contra la inseguridad y la pobreza que agobian al país. "Todos vamos a sacar adelante esta patria que se llama Honduras", subrayó.

Pero Castro, esposa del derrocado mandatario Manuel Zelaya, rechazó el resultado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que le da la ventaja al oficialista y a ella el 28,67%, pues dijo que sus informes daban un "triunfo contundente" a su partido, Libertad y Refundación (Libre).

"Voy a decirles que soy la presidenta de Honduras", dijo Castro a periodistas, en compañía de Zelaya y sus cercanos colaboradores, en un hotel donde instaló su comando de campaña, luego de que los medios divulgaran una encuesta a boca de urna que dio a su rival un 33,06% y a ella 27,04%.

Zelaya compareció luego ante las cámaras para anunciar que Libre definirá el lunes en una "reunión de emergencia" las acciones a seguir. "Xiomara gana la presidencia de la República. No nos pueden hacer eso. Nos están robando la elección", subrayó.

"No estamos dando ganador, sino los resultados hasta este momento", explicó antes el presidente del TSE, David Matamoros.

La embajadora de Estados Unidos, Lisa Kubiske, dijo haber visto "un proceso transparente".

Honduras, el país sin guerra pero más violento del mundo, celebró estas elecciones con una sociedad polarizada y una fragilidad institucional heredadas del golpe que militares, empresarios y políticos asestaron el 28 de junio de 2009 a Zelaya, luego de que su gobierno liberal girara a la izquierda.

"Hoy el pueblo hondureño votó por el fortalecimiento del sistema democrático en Honduras, votó por la paz, votó por la reconciliación, votó por dejar atrás la crisis de 2009, que ha sido la peor crisis de la historia de nuestro país", dijo Hernández.

Los analistas pronosticaban un resultado apretado. Por más de un siglo han gobernado, con los militares, el PN y el Partido Liberal (PL, derecha) -20,94%-, pero esta ha sido la primera vez de un choque frontal entre la derecha y la izquierda.

Nueve partidos participaron en estas elecciones consideradas históricas ya que cuatro de ellos surgieron de la crisis política de 2009.

"Al igual que hace cuatro años, el pueblo hondureño ha vuelto a decir que es amante de la democracia, aunque no es perfecta, sobre todo en nuestro sistema", dijo Hernández al referirse a la elección del presidente Porfirio Lobo, tras el golpe de Estado.

Unos 5,4 millones de hondureños votaron para definir al relevo de Lobo, 128 diputados y 298 alcaldes para los próximos cuatro años, en unos comicios, sin segunda vuelta, que tuvieron una participación récord de 61%, según anunció el TSE, y fueron vigilados por 800 observadores internacionales.

En el país más violento del mundo, Hernández promete "mano dura" contra el crimen organizado con una fuerza de 5.000 policías militares, y Castro proponía tener a los soldados en las fronteras en la lucha antidrogas y con una policía comunitaria enfrentar a las pandillas.

"Voy a hacer todo lo que tenga que hacer para recuperar la paz del pueblo hondureño", subrayó el oficialista, al referirse a la violencia en su discurso de victoria.

La violencia del narcotráfico y las pandillas tienen al país con el triste récord mundial de homicidios, 85,5 por cada 100.000 habitantes, con 20 asesinatos a diario en promedio.

"El mayor problema es la violencia, causada por el desempleo. La gente se ha acostumbrado a ganar dinero matando", dijo el domingo tras votar Pedro Garay, un economista retirado de 72 años.

El futuro presidente también asumirá un país, el segundo más pobre de América después de Haití, con un 71% de sus 8,5 millones de habitantes en pobreza y una economía calamitosa, con un déficit fiscal del 6% y una deuda externa de 5.500 millones de dólares.

Con dos propuestas extremas, Castro, ofreció impulsar un "socialismo democrático a la hondureña", mientras que Hernández, mano derecha del gobierno de Lobo aunque procuró zafarse de sus fracasos, continuaría el modelo neoliberal.

Unos 25.000 policías y militares resguardaron los comicios. Las autoridades reportaron incidentes aislados de violencia, como un tiroteo cerca de un centro electoral que dejó cinco muertos en la Mosquitia -una remota zona controlada por narcotraficantes.

mis/spc