BRUSELAS Internacionales -  19 de diciembre 2013 - 08:53hs

La UE inicia cumbre en Bruselas tras un acuerdo clave para los rescates bancarios.

La Unión Europea inicia este jueves en Bruselas una cumbre de dos días, tras haber alcanzado un acuerdo clave para los rescates bancarios que redinamiza al bloque, pero siguiendo la línea de la canciller alemana Angela Merkel, que confirma su posición de líder de Europa.

El expediente de la unión bancaria estuvo estancado durante meses, a causa según analistas de la inminencia de las elecciones alemanas, y se destrabó en todo caso tras la victoria de Merkel, que inició esta semana su tercer mandato al frente de la principal potencia económica de Europa.

El acuerdo apunta a que los contribuyentes dejen de pagar de sus bolsillos cualquier crisis bancaria como la que desde 2008 tumbó a las economías occidentales y dejó a millones de personas sin empleo.

Pero la crisis de confianza creada entre los ciudadanos y el proyecto europeo debería tardar en resolverse.

Miles de manifestantes protestaron este jueves en el barrio europeo de Bruselas contra las políticas de austeridad impuestas para paliar la crisis.

El acuerdo sobre la unión bancaria se alcanzó el miércoles por la noche en una reunión de ministros de Finanzas de los 28 países de la UE.

Prevé en particular la creación de un Mecanismo Único de Resolución (MUR), que permita cerrar o rescatar una entidad en dificultades de la zona euro (formada por 17 de los 28 países de la UE) sin castigar al conjunto de los ciudadanos.

"Estamos llevando a cabo cambios revolucionarios en el sistema bancario europeo, para que los contribuyentes no tengan que pagar las crisis bancarias", dijo el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier.

La decisión de desencadenar un rescate bancario quedará en manos de las autoridades nacionales, como lo pretendía Alemania. Francia en cambio quería dar el poder de decisión a la Comisión Europea (CE, ejecutivo de la UE).

El Parlamento Europeo debe ahora ratificar el pacto.

Este acuerdo constituye el segundo pilar de la unión bancaria, que se completa con el mecanismo de supervisión que entrará en vigor en 2014 y que pone bajo la lupa del Banco Central Europeo (BCE) a las principales entidades europeas, para identificar y anticipar sus dificultades.

En su tradicional cumbre de fin de año, los países europeos quieren seguir profundizando en la unión política y económica del bloque, tal y como pidió Merkel el miércoles.

La canciller alemana llega a Bruselas reforzada, tras haber sido reelegida por tercera vez gracias a una gran coalición entre conservadores y socialdemócratas.

"Alemania debe continuar teniendo un gran papel como motor de la integración europea", dijo Merkel en un discurso en el parlamento alemán el miércoles.

"El que quiera más Europa tiene que estar dispuesto a modificar la legislación de algunas competencias", añadió, un punto con el que está en desacuerdo con Francia, el otro motor histórico de la construcción europea.

Uno de los caballos de batalla alemanes es el cumplimiento de la disciplina presupuestaria, que quiere asegurarse mediante "contratos" entre los Estados y las instituciones europeas, en tanto que Francia quiere más solidaridad entre estados.

La economía dominará sin duda la cumbre, en una Europa que sufre todavía las consecuencias de la crisis de la deuda y emerge a duras penas de la recesión.

Pero hay otros temas sobre la mesa, como la difícil construcción de una defensa europea.

La idea es mutualizar y reforzar las capacidades industriales comunes, sin que eso afecte a las industrias nacionales de armamento.

También se abordará la situación en Ucrania, a pesar de que el país renunció a acercarse a la Unión Europea y firmó esta semana un gran acuerdo con Rusia, que vuelve a ponerle bajo la órbita de Moscú. Miles de opositores proeuropeos siguen movilizados desde hace un mes en las calles de Kiev.

Los dirigentes europeos podrían lanzar un mensaje de apoyo a los opositores ucranianos.