CHILA Internacionales -  2 de abril 2014 - 21:45hs

Sin energía y sin combustible, en Arica la gente teme otro gran terremoto

Sin energía eléctrica ni gasolineras que funcionen, en Arica la gente pasó en sus casas las horas posteriores al gran terremoto de 8,2 grados que impactó la costa norte de Chile, pero que no dejó grandes daños en esta ciudad fronteriza con Perú.

Los únicos daños materiales se observan en viviendas antiguas, hechas con material noble, como adobe, que sufrieron rajaduras en sus paredes, constató la AFP.

A pesar del fuerte temblor y de la angustia que desata en la población la incertidumbre de si habrá un nuevo sismo, Arica luce tranquila, con sus modernos edificios de hasta 20 pisos que se ven intactos.

"El terremoto fue terrible. Ahora seguimos esperando un superterremoto", indicó a la AFP Jorge Reyes, que trabaja como consultor para una minera estadounidense y vive en el barrio Chúngara.

El temor a un nuevo terremoto ha desatado un frenesí por obtener alimentos, pilas y linternas, y se observan largas colas en los centros comerciales que están abiertos.

"He vendido el ciento por ciento de mis pilas y linternas", dijo a la AFP un anónimo vendedor que llevaba en su frente una linterna semejante a la que usan los mineros en los socavones.

"No tengo luz en casa, tenía que viajar a Iquique y fue imposible porque suspendieron los vuelos", se lamenta ante la AFP Carla Fernández, una química-farmaceútica que intentaba aprovisionarse.

En la mayor parte de la ciudad, los mercados y comercios cerraron por falta de energía y la gente optó por no salir a las calles ante la angustia de que puedan ser pillados por otro terremoto fuera de su hogar.

Reyes destacó el civismo y la madurez de los chilenos por hacer frente a los desastres de la naturaleza asegurando que "ya estamos acostumbrados a los terremotos, de alguna manera tenemos una educación cívica y no nos desesperamos".

Las colas también eran visibles en aquellas gasolineras de la ciudad que están abiertas, que se han saturado de coches ante el temor de que los constantes cortes de energía dejen sin combustible a los pobladores urgidos de movilizarse.

Un rápido recorrido por la ciudad permitió a la AFP verificar que no hay problemas de alimentos y que los supermercados se mantienen bien abastecidos.

"No hay peligro de escasez", aseguró a la AFP un vendedor de comida en el centro comercial Manuel Rodríguez, uno de los principales de Arica.

Durante el día, camionetas de la empresa de energía eléctrica recorrían diversas zonas de la ciudad para intentar reponer el servicio.

Chile sufrió el martes un violento terremoto de 8,2 grados que provocó una alerta de tsunami y que afectó el norte del país, dejando seis muertos.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien viajó a las regiones norteñas de Arica y Tarapacá, decretadas zona de catástrofe, se reunió este miércoles con un comité de emergencia para supervisar la situación.

En Iquique, la ciudad más cercana al epicentro del sismo, y en la aledaña Alto Hospicio, fallecieron una mujer y cinco hombres, uno de los cuales fue identificado por las autoridades como ciudadano peruano.