EE.UU. Internacionales -  1 de agosto de 2014 - 15:43

Exhibición muestra aviones de la Primera Guerra Mundial

La vista y sonido de los aviones de la Primera Guerra Mundial son recreados regularmente en el viejo aeródromo de Rhinebeck en el Valle del río Hudson, en Nueva York, donde un Curtiss JN-4H estadounidense original comparte el cielo con las reproducciones de un Spad VII francés y los Fokker alemanes.

"Me toca derribar un Fokker todos los domingos por la tarde", dijo el director de la exhibición aérea Chris Bulko, que pilotea el Spad.

El aeródromo a 130 kilómetros (80 millas) al norte de la ciudad de Nueva York es uno de los pocos en el mundo que presenta exhibiciones aéreas con el tema de la Primera Guerra Mundial, que estalló el 28 de julio de 1914. También tiene un museo y hangares con aviones que datan del comienzo de la aviación hasta la Segunda Guerra Mundial. Durante la exhibición, los sábados se dedican al nacimiento de la aviación y los domingos a la Primera Guerra.

"Es una tarea peligrosa sencillamente porque los aviones no son confiables en muchos aspectos. También a veces son difíciles de manejar", afirmó John H. Morrow Jr., un experto en la aviación de la Primera Guerra Mundial que enseña historia en la Universidad de Georgia.

El fundador del aeródromo, Cole Palen, compró algunos aviones viejos en 1951 y durante el resto de su vida fue enriqueciendo su colección de aviones previos a la Segunda Guerra y reprodujo aviones históricos, generalmente con los motores originales. Murió en 1993, pero la organización sin fines de lucro sigue funcionando.