El acuerdo reciente sobre el clima entre Washington y Pekín fuerza a China a invertir inmediatamente para reducir los gases efecto invernadero de aquí a 2030, afirmó este lunes una portavoz de la administración Obama en respuesta a las críticas.
China, primer contaminante mundial, se fijó el objetivo de alcanzar un pico de sus emisiones de gases "alrededor de 2030". Es la primera vez que el país se involucra de manera calculada a reducir sus emisiones.
Pero los detractores del acuerdo, especialmente republicanos en Estados Unidos, afirmaron que dicha promesa no obligaría a Pekín a ninguna acción durante 16 años, mientras que la administración de Barack Obama continúa fortaleciendo las normas medioambientales que se aplican a empresas estadounidenses.
"Es la señal de que ellos deben cambiar de forma importante la estructura de su economía, y esto va a obligarlos a invertir masivamente en tecnologías de cero emisión de carbono o de bajas emisiones de carbono", dijo a periodistas Gina McCarthy, directora de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA).
El acuerdo bilateral debe contribuir a un futuro acuerdo mundial sobre el clima en la conferencia de París, a finales de 2015. Pero la forma jurídica de este acuerdo, un tratado o algún otro tipo de texto, no fue aún definido, indicó McCarthy.
"Que yo sepa, no se tomó ninguna decisión y no se tomará ninguna de aquí a París sobre cómo se concretiza este acuerdo internacional, en qué tipo de foro", declaró la responsable.
El anuncio de Obama, la semana pasada en Pekín, de que Estados Unidos se comprometía a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero entre 26% y 28% de aquí a 2025, suscitó la hostilidad de los republicanos, que dominarán las dos cámaras del Congreso a partir de enero.
Aunque los planes de acción climáticos de Obama tomen la vía reglamentaria a través de la imposición de normas por la EPA, los republicanos tratarán de oponerse.
FUENTE: AFP




