EEUU Internacionales -  20 de marzo 2015 - 17:25hs

Padres de estudiantes desaparecidos llevan sus demandas a embajadas en México

A casi seis meses de la desaparición de 43 estudiantes mexicanos, algunos de sus padres, compañeros y maestros recorrieron este viernes una veintena de embajadas para "internacionalizar" su exigencia de que los jóvenes sean encontrados.

"Venimos pidiendo justicia, que nos encuentren a nuestros hijos", dijo a la AFP Macedonia Torres, quien portaba colgando del cuello una fotografía casi a tamaño real de José Luis Luna, su hijo desaparecido.

Al grito de "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!", decenas de personas caminaron de una embajada a otra en el exclusivo barrio de Polanco, en Ciudad de México.

"El Estado mexicano pretende cerrar el caso", denunció el abogado de los familiares de los jóvenes Isidoro Vicario frente a la embajada de España.

Los padres entregaron un documento en las embajadas en el que "se especifica la continuación de la exigencia de la presentación con vida" de los jóvenes, explicó José Antonio Altamirano, miembro de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), una corriente del sindicato nacional de maestros que lidera agresivas protestas por las desapariciones.

"Que la exigencia se internacionalice", pidió Altamirano frente a la embajada de Ecuador.

Los 43 estudiantes de una escuela rural de magisterio de Ayotzinapa (Guerrero, sur) desaparecieron la noche del 26 de septiembre luego de ser atacados por policías de la cercana ciudad de Iguala, un crimen que escandalizó al país y la comunidad internacional.

La investigación de la fiscalía concluyó que los estudiantes acabaron siendo asesinados e incinerados por narcotraficantes coludidos con las autoridades de Iguala, a pesar de que sólo se han podido identificar los restos calcinados de uno de los jóvenes.

La conclusión de la fiscalía es rechazada por los padres de los jóvenes y también puesta en duda por organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Los padres, que esta semana también hicieron una caravana de protesta por Estados Unidos, se aferran a la idea de que sus hijos siguen con vida y que seguirían en manos de alguna corporación de las fuerzas de seguridad.