Allegados de los espeleólogos españoles muertos a raíz de un accidente en el macizo del Atlas, en Marruecos, lamentaban este lunes el retraso de los equipos de socorro, en especial los españoles, debido, según ellos, a la falta de autorización marroquí.
"Todo ha estado siendo muy lento. Si el día que dimos la voz de alarma sobrevuela un helicóptero, el fallecido no estaría muerto" , declaró, antes de conocerse que había una segunda víctima, Juan Rengel, miembro de la expedición que incluía a las dos víctimas, en declaraciones publicadas este lunes por el diario El Mundo.
Tras la desaparición, constatada el martes, de tres de los nueve miembros de la expedición, "hemos sido los primeros en acceder a la garganta del barranco. Y los primeros en visualizar a nuestros compañeros", agregaba.
"En 48 horas alquilamos unos coches para llegar al barranco, contratamos un guía y fuimos los primeros en llegar", relata.
Según Rengel, cuatro espeleólogos intentaron alcanzar el lugar a 400 metros de profundidad donde se encontraban sus compañeros, mientras el personal de rescate "seguía sin llegar a la zona", afirmaba el diario ABC.
Sin embargo, "nos llamaron a la mañana siguiente diciendo que necesitaban una cuerda de al menos 200 metros", precisó al rotativo.
"Si se les hubiera proporcionado el material que necesitaban, que no era un material de otro mundo sino un material de cuerdas, clavos, poleas... (...) hubieran accedido perfectamente" , se lamentaba este lunes a la cadena local Canal Sur Radio Julia Ordóñez, esposa de una de las víctimas, José Antonio Martínez, inspector de policía de 41 años.
"No comprendemos por qué no les prestaron la asistencia, y si no la tenían, por qué no permitieron al gobierno español enviarla", añadió.
El sábado se había anunciado la muerte del primero, el abogado Gustavo Virues, y el domingo se informó que el segundo hombre, que había sufrido un golpe en la cabeza y varias fracturas, también había sucumbido a sus heridas.
En cuanto se conoció el accidente el viernes, España había anunciado su disposición a enviar socorristas, pero estos no pudieron intervenir hasta el domingo.
"Obviamente, los medios que tiene Marruecos no son los que tiene España y para casos como estos es necesario que los países dejen aparte sus diferencias y colaboren para salvar a las personas que están en peligro" , declaró Rengel a ABC.




