Dos antiguos intérpretes que trabajaron para el Ejército británico en Afganistán y han llevado a juicio al Gobierno británico por no protegerles argumentaron hoy ante el juez que su vida continúa amenazada por los talibanes.
Ambos acusan a Londres de haber incumplido las leyes que les obligan a ofrecer una asistencia adecuada a los trabajadores que están en peligro por haber trabajado para el Reino Unido.
El abogado de los denunciantes afirmó durante una vista en el Tribunal Superior del Reino Unido que Mohammed Rafi Hottak y otro antiguo intérprete cuya identidad no ha trascendido ofrecieron un servicio "leal, relevante y peligroso" al Ejército británico.
Como consecuencia de esa labor, ellos y sus familias se han convertido en un objetivo para los talibanes, argumentó.
La defensa pidió a los jueces utilizar como prueba un vídeo en el que se muestran seis decapitaciones supuestamente ejecutadas por los talibanes.
Hottak aseguró que conocía a dos de los jóvenes que aparecen en la grabación, que fueron aparentemente ejecutados por haber trabajado para el Ejercito de Estados Unidos en Afganistán.
Representantes del Ministerio de Exteriores y el Ministerio de Defensa británicos argumentaron por su parte que el Reino Unido ha tomado medidas para proteger a los antiguos intérpretes "acordes con las circunstancias en Afganistán".
Hottak relató cómo sufrió graves heridas en 2007 cuando el vehículo en el que viajaba fue alcanzado por la explosión de un artefacto instalado en la carretera, tras lo cual continuó trabajando para el Ejército británico reclutando a nuevos traductores en Kabul.
En los últimos años, el antiguo intérprete fue atacado en otras dos ocasiones y recibió diversas amenazas de muerte, tras lo que decidió trasladarse al Reino Unido en 2013.
"Yo era muy bien conocido por mi trabajo, que consistía en entrevistar a muchos candidatos. No tengo dudas de que muchas de las personas que entrevisté eran simpatizantes de los talibanes y seguramente informaron de lo que habían visto y oído", explicó Hottak ante el tribunal.
En mayo de 2013, el Gobierno británico anunció que concedería permisos de residencia a aquellas personas con relaciones laborales con el Ejército en Afganistán entre diciembre de 2012 y diciembre de 2014, la fecha en la que terminó la misión de las fuerzas británicas en ese país. EFE
FUENTE: EFE