BRASIL Internacionales -  4 de agosto 2015 - 12:04hs

Policías de Rio matan con impunidad, Amnistía Internacional

La policía de Río de Janeiro actúa con "total impunidad" y está implicada en ejecuciones extrajudiciales que han afectado principalmente a jóvenes, negros y pobres en los barrios violentos de la ciudad que será sede de los Juegos Olímpicos en 2016, señaló el lunes Amnistía Internacional en un informe.

El organismo acusó a la policía de Río de ejercer un "uso innecesario y desproporcionado de la fuerza" y dejó entrever que el racismo ha sido un factor en la institucionalización de los homicidios que ha cometido la policía en la ciudad.

En su intento por encubrir las ejecuciones, la policía a menudo las señala como "muertes por resistencia" en las que presuntamente las víctimas murieron en enfrentamientos a tiros con agentes vestidos de civil o también coloca armas en los cadáveres, agregó.

Amnistía Internacional critica asimismo a los organismos de supervisión de la policía y a la fiscalía al señalar que en gran medida no investigan esos crímenes.

"La policía sigue haciendo uso excesivo de la fuerza en una forma arbitraria, innecesaria y excesiva con total impunidad", de acuerdo con la síntesis ejecutiva del informe.

El organismo basó el informe en la investigación de 10 asesinatos cometidos por la policía en 2014 y 2015 en el barrio pobre de Acari, en Río. Amnistía concluyó que cuatro de las víctimas estaban heridas o se habían rendido antes de que las mataran, a cuatro les dispararon sin que mediara advertencia y otra escapaba cuando le abrieron fuego.

La secretaría de seguridad pública de Río declinó hacer declaraciones sobre el informe y señaló en un comunicado que desconocía la metodología del estudio, pero afirmó que desde el 2009 se ha recompensado a los agentes por la reducción de la "letalidad", incluida la baja en "muertes por resistencia". También afirmó que en junio los homicidios en Río disminuyeron a su nivel más bajo en 24 años.

Brasil registra más homicidios que ningún otro país; en 2012 unas 56.000 personas fueron asesinadas.

Amnistía Internacional incluyó en su informe cinco recomendaciones dirigidas al gobierno estatal, entre las que estaba un llamado a garantizar una investigación independiente de todas las muertes en las que estuvieran involucrados policías.