EEUU Internacionales -  19 de agosto 2015 - 19:02hs

Jueza retrasa fallo sobre extradición de militar salvadoreño

Un abogado defensor cuestionó las bases de España para acusar a un excoronel salvadoreño por el asesinato de varios sacerdotes jesuitas durante la guerra civil en El Salvador, lo que generó el miércoles una respuesta escéptica por parte de la jueza que preside su audiencia de extradición.

La jueza federal Kimberly Swank dijo que planea emitir su fallo sobre la solicitud de España para extraditar a Inocente Orlando Montano Morales, tras la fecha límite de finales de septiembre para permitir más mociones legales de ambas partes.

España, país natal de cinco de los seis sacerdotes asesinados, acusó a Montano y otros oficiales por la matanza de 1989. Montano es el único que está al alcance de la justicia española, debido a una ley de amnistía en El Salvador para crímenes durante los 12 años de la guerra civil que finalizó en 1992.

Durante una extensa presentación, el abogado defensor, James Todd, cuestionó las evidencias en el caso e insinuó que los cargos de asesinato contra Montano amparados en una ley contra terrorismo, no se alinean con las definiciones legales de Estados Unidos. También argumentó que el juez español que emitió la acusación en 2011, se equivocó con respecto a que las víctimas retuvieran la nacionalidad española al momento de su muerte.

"¿Esta corte está, realmente, en una posición para cuestionar la interpretación de un juez español sobre las leyes de España?", preguntó Swank.

La respuesta es un no enfático, dijo el fiscal federal, John Capin.

"Su afirmación de que su análisis de hechos... debe primar sobre el análisis de la corte española es equivocada", señaló.

Capin dijo que el espectro de una audiencia de extradición es limitado a unos cuantos criterios, incluyendo causa probable y si la ofensa es un delito en Estados Unidos.

A pesar de los adustos intercambios con cada una de las partes, Swank felicitó a ambos por sus alegatos en este caso tan complejo.

"Me va a tomar más tiempo digerirlo", admitió.

Montano, de 73 años, entró a la sala del tribunal apoyado en una andadora, a paso lento y vistiendo el uniforme anaranjado de prisión.

Ha negado cualquier papel en la matanza de la madrugada del 16 de noviembre de 1989. Documentos de la corte señalan que miembros de la milicia salvadoreña mataron a los sacerdotes, su ama de llaves y su hija en una universidad de la capital del país. Los clérigos habían realizado algunos exhortos para que se entablaran negociaciones que pusieran fin a la guerra.

Una solicitud de extradición presentada por autoridades federales de Estados Unidos señala que Montano, quien también fungió como viceministro de defensa y seguridad pública de El Salvador, dirigía una estación radiofónica del gobierno que lanzó amenazas de muerte contra los sacerdotes. También señala que el coronel asistió a una junta en la que otro oficial le dio la orden de matarlos.

Montano llegó a Estados Unidos a principios de la década de 2000 y trabajó seis años en una fábrica de dulces en los suburbios de Boston. Fue arrestado en 2011 y sentenciado a casi dos años de cárcel por fraude migratorio y perjurio. Cumplió su condena en una prisión federal de Carolina del Norte, dejando el escenario listo para su pleito legal de extradición.

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