Unos 200 habitantes de varias comunidades del sureño estado mexicano de Guerrero marcharon armados hasta la periferia de la capital estatal, Chilpancingo, en protesta por lo que consideran una desatención de las autoridades a sus demandas sociales.
Los manifestantes, miembros de las Brigadas Ecológicas y de Seguridad de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), marcharon unos tres kilómetros entre las colonias Las Terrazas y PRD, a las afueras de Chilpancingo, portando principalmente escopetas y rifles de bajo calibre.
"Por pan, libertad y tierra, temblarán los poderosos de la costa hasta la sierra", coreaban los participantes de la marcha, que culminó en un retén que la APPG instaló hace dos meses en la colonia PRD para exigir el cese de las operaciones de fuerzas federales en sus comunidades, que la agrupación asegura sólo son un pretexto para hostigar y realizar saqueos.
Ya en el retén, cuyo objetivo declarado es también evitar el paso de madera ilegal, el líder de la APPG, Nicolás Chávez, dijo que las comunidades se sienten ofendidas por declaraciones de la hoy exsecretaria federal de Desarrollo Social, Rosario Robles, en el sentido de que ya están resueltos los problemas de reubicación y entrega de viviendas a los damnificados por el huracán Manuel hace dos años.
"Nosotros le dijimos que no y lo seguimos sosteniendo", dijo Chávez a periodistas, y aludió también al tema de la inseguridad, en el que consideró que su agrupación ha contribuido con la creación de las Brigadas Ecológicas y de Seguridad.
Aseguró que "este esfuerzo que se está haciendo no es una competencia con las corporaciones policiacas, pero es una realidad que se vive por la inseguridad, la violencia, que se ha generado en el país y en el estado y que se ha acentuado".
"Creemos que el esfuerzo ciudadano tiene que dar estas batallas importantes. Esto es limpio, es un movimiento social", enfatizó.
Las tensiones sociales han aumentado en Guerrero, uno de los estados con más pobreza de México, a raíz de la desaparición de 43 estudiantes de la escuela rural para maestros de Ayotzinapa el 26 de septiembre del año pasado en el municipio de Iguala a manos de policías locales y miembros del crimen organizado.
Este miércoles por la tarde se registró un enfrentamiento de aproximadamente una hora entre grupos armados en la comunidad de Filo de Caballos, del municipio de Leonardo Bravo.
De acuerdo con fuentes locales, un helicóptero descendió en varias ocasiones para dejar cerca de la localidad a hombres armados vestidos con uniformes de tipo militar, que atacaron a la población y dieron lugar al enfrentamiento.
A la zona llegaron efectivos castrenses para recorrer las inmediaciones y evitar nuevos enfrentamientos. Por la noche los soldados fueron retenidos por pobladores de varias comunidades que los acusaron de proteger a los atacantes.
Al revisar los vehículos militares los habitantes descubrieron que los soldados llevaban detenido a un hombre con vestimenta de tipo militar y exigieron que este individuo les fuera entregado. Al cabo de una media hora, finalmente los pobladores dejaron pasar a los militares con el detenido.
El presidente de la Unión de Comisarios por la Paz, Seguridad y Desarrollo de los Pueblos de la Sierra, Rogelio González, declaró que más de 24 comunidades de la región tomarán las armas para defenderse de la agrupación a la que pertenecían los atacantes, procedente del poblado de Polixtepec.
El titular de la Fiscalía General de Guerrero, Miguel Ángel Godínez, dijo el jueves a periodistas que la dependencia hará las investigaciones sobre el enfrentamiento y aseguró no tener información sobre el uso de un helicóptero en el mismo.
"No tengo conocimiento de que se haya usado un helicóptero. Hasta el momento, oficialmente, no tengo algún indicio, y se harán las investigaciones pertinentes", declaró.
En Guerrero operan policías comunitarias integradas por pobladores para defenderse de las agrupaciones criminales, ante la incapacidad o complicidad de las autoridades con los delincuentes.
FUENTE: EFE



