AFP

Al grito de "¡Oh Oh, Vale me mató!" un centenar de personas manifestaron el lunes ante la sede de la compañía minera en Rio para solidarizarse con las víctimas del colapso de dos embalses con desechos mineros en el sudeste de Brasil.

"Nos manifestamos en solidaridad con las víctimas y los afectados de este crimen ecológico cometido por Vale a lo largo de 500 kilómetros, del que aún no conocemos su dimensión exacta", afirmó a los periodistas Marcelo Castanheda, uno de los organizadores de esta manifestación convocada en las redes sociales y a la que, según él, 24.000 confirmaron que asistirían.

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"Nosotros, miembros de la sociedad civil, queremos hacer presión sobre los autores de la tragedia para que paguen y reparen los daños de los que son responsables", añadió Castanheda.

La ruptura de dos diques de relaves de la compañía brasileña Samarco -propiedad a partes iguales del gigante minero Vale y del australiano BHP Billiton- liberó el 5 de noviembre una enorme ola de lodo de residuos mineros que arrasó con la comunidad de Bento Rodrigues, perteneciente a la ciudad colonial de Mariana en Minas Gerais.

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Según el último balance, diez personas fallecieron y una quincena está desparecida.

El cauce del Rio Doce, además, está contaminado a lo largo de 500 kilómetros hasta el estado vecino de Espirito Santo, causando la destrucción de la fauna y la flora fluvial.

Los manifestantes, que llevaban la cara pintada con lodo, portaban pancartas en las que se podía leer "¡No fue un accidente!" y muchos de ellos se acostaron en la vía pública.

"Estoy maldiciendo a Vale, va a quebrar", afirmó a la AFP Wuako, un indígena de la etnia assurini, mientras agitaba una maraca ante la fachada de Vale, que fue cubierta con lodo por los manifestantes.

Para la artista plástica Aline 'Baiana', "Vale debe pagar ya que la compañía recibe todos los beneficios, pero los daños son para la sociedad civil".

"Se acerca la conferencia mundial sobre el clima (la COP21 de París) y nosotros vamos a seguir protestando", avisó.

La minera brasileña Samarco se comprometió a pagar al menos 1.000 millones de reales (unos 260 millones de dólares) por los daños ambientales causados por el desastre.

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