EEUU Internacionales -  9 de diciembre de 2015 - 17:29

Sentenciarán a dos por asesinato de agente fronterizo

Dos hombres condenados de asesinato en primer grado por matar a un agente de la Patrulla Fronteriza cuya muerte sacó a luz una operación federal fallida conocida como Rápido y Furioso serán sentenciados el miércoles en Arizona.

Jesús Leonel Sánchez-Meza e Iván Soto-Barraza enfrentan sentencias obligatorias de cadena perpetua por el asesinato, además de 20 años por cada uno de varios cargos adicionales por los que fueron condenados en octubre.

La matanza en diciembre del 2010 de Brian Terry puso de manifiesto las fallas de la operación en la que agentes federales permitieron que delincuentes compraran armas con la intención de rastrearlas. Pero la agencia perdió la mayoría de las armas, incluso dos que fueron halladas en el escenario de la muerte del agente.

La operación desató una tormenta política, impulsó una investigación legislativa y constituyó una distracción importante para el presidente Barack Obama en su primer período de gobierno.

El juez en el caso de asesinato restringió toda mención de Rápido y Furioso.

La hermana de la víctima, Michelle Terry-Balogh, debía pronunciar una declaración en el tribunal el miércoles. La familia ha criticado la operación del gobierno.

Sánchez-Meza y Soto-Barraza integraban un grupo de cinco delincuentes que se proponían robar a los contrabandistas de marihuana en el desierto de Arizona cuando se toparon con agentes fronterizos y se trenzaron en un tiroteo.

Son los dos primeros en ser juzgados. Otros dos siguen fugitivos y un tercero se declaró culpable de asesinato. El hombre que formó el grupo pero que no estaba presente en el tiroteo también se declaró culpable.

Terry formaba parte de un equipo de cuatro agentes de una unidad táctica que había estado en el desierto dos días con la misión de arrestar a los delincuentes que roban a los contrabandistas de drogas en la frontera.

Al acercarse a los dos mencionados y otros tres, un agente gritó "¡Policía!" Los delincuentes se negaron a detenerse y respondieron con disparos de fusiles. Terry nunca tuvo la oportunidad de disparar. Murió de un balazo en la espalda.

Los abogados defensores dijeron que los hombres actuaron en defensa propia.

FUENTE: AP

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