China ha comenzado la construcción de su centro logístico militar en Yibuti, el primero de ese tipo que la potencia asiática tendrá fuera de sus fronteras, confirmó hoy Wu Qian, portavoz del Ministerio Nacional de Defensa.
En un rueda de prensa en Pekín, Wu explicó que las instalaciones servirán de apoyo a las tropas chinas que participan en misiones antipiratería en el golfo de Adén y también a las enroladas en operaciones de paz y rescates humanitarios.
China participa desde finales de 2008 en las misiones antipiratería en la zona, a las que ha enviado más de 60 barcos en 21 misiones de Naciones Unidas al Golfo de Adén y la costa de Somalia.
Pekín confirmó a finales de noviembre que estaba negociando para abrir un "centro logístico" militar en Yibuti, meses después de que el presidente de ese país, Ismail Omar Guelleh, anticipara en mayo que las conversaciones estaban en curso, sugiriendo que se trataba de una base militar.
Además de punto de avituallamiento y aprovisionamiento de combustible, las instalaciones se convertirían en epicentro para la organización de los soldados que China tiene desplegados en distintos lugares de África, como Mali o Sudán del Sur, países a los que China ha enviado tropas para participar en misiones de la ONU.
La base de China, que el país prefiere definir como "centro" o "instalaciones", se sumará a las que tienen varios países occidentales, entre ellos EEUU, en Yibuti, un punto estratégico al situarse entre el golfo de Adén y el mar Rojo, en uno de los principales circuitos comerciales y de aprovisionamiento energético del mundo.
Su construcción es una nueva muestra de la presencia cada vez más firme de China en el continente africano, con el que quiere aumentar la cooperación antiterrorista, y una prueba del viraje de Pekín hacia un mayor intervencionismo militar tras décadas de prudencia.




