Tres niños murieron envenenados en la ciudad boliviana de El Alto, vecina de La Paz, al ingerir matarratas mezclado con leche en los biberones, por lo que la Policía detuvo a sus dos progenitores que enfrentarán una investigación por infanticidio, informó hoy una fuente policial.
Las víctimas, que perecieron el sábado, eran tres varones, de cuatro y dos años los mayores y de cuatro meses el más joven, dijo al canal ATB el director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) de El Alto, Félix Rocha.
La madre presuntamente preparó un biberón con veneno y, según declaró a la Policía, se confundió al administrárselo a sus hijos porque el propósito original era matar gatos.
Rocha consideró que la versión de la madre "es difícil de creer" y por ello, ella y el padre de los menores fueron detenidos.
Los hechos ocurrieron en El Alto, la ciudad más joven del país, segunda en población y aledaña a La Paz, donde se registran altas tasas de pobreza y delincuencia y escasa presencia del Estado en muchas de sus zonas.




