Afganistán Internacionales -  25 de mayo de 2016 - 12:55

Talibanes afganos eligen nuevo líder tras deceso de Mansur

Los talibanes afganos confirmaron el miércoles que su anterior líder, el mulá Akhtar Mansur, fue asesinado por un dron de Estados Unidos en un ataque la semana pasada y nombraron sucesor a un erudito conocido por sus opiniones extremistas y que es poco probable que regrese al proceso de paz con Kabul.

El anuncio coincidió con un nuevo ataque violento en el país. Un suicida se inmoló junto a un minibús que trasladaba a funcionarios judiciales en la capital afgana, matando a al menos 10 personas, dijo un funcionario. Ningún grupo reivindicó el atentado por el momento.

El nuevo líder de los insurgentes es el mulá Haibatulá Akhundzada, uno de los dos lugartenientes de Mansur, anunció el grupo en un comunicado enviado a medios de comunicación. Fue elegido en una reunión de líderes talibanes, que se cree tuvo lugar en Pakistán, pero no proporcionó más detalles.

Mansur fue asesinado el sábado en Pakistán cuando el auto en que viajaba fue alcanzado por un dron de Estados Unidos, en la que sería la primera muerte de este tipo de un líder talibán en territorio paquistaní.

Kabul y Occidente acusan a las autoridades paquistaníes de acoger y apoyar a algunos líderes talibanes — algo que Islamabad niega. Los insurgentes combaten para derrocar al gobierno de Kabul desde 2001, cuando su régimen islamista fue derrocado por una invasión estadounidense.

Estados Unidos y el gobierno afgano sostenían que Mansur era un obstáculo en el proceso de paz, que quedó en suspenso cuando se negó a participar en conversaciones a principios de este año. En su lugar intensificó la guerra en Afganistán, que está en su 15to año.

Oficialmente, Mansur tomó el mando de los talibanes el pasado verano, cuando se hizo pública la muerte del fundador del movimiento, el mulá Mohammad Omar. Pero se cree que lideró el grupo en nombre de Omar durante más de dos años. La revelación del deceso de Omar y el engaño de Mansur generó una amplia desconfianza y algunos de los dirigentes de más peso formaron sus propias facciones.

Algunos de estos nuevos líderes lucharon contra los hombres de Mansur por el control del territorio, especialmente en su feudo del sur del país, una región productora de opio.

Altos cargos de los talibanes han manifestado que la muerte de Mansur podría fortalecer el movimiento, ya que la suya era una figura divisiva. Se esperaba que la identidad de su sucesor ofreciera una pista de la dirección que tomará la insurgencia, si hacia la paz o la guerra.

Akhundzada es un erudito religioso, conocido por sus comunicados públicos justiciando la existencia de los extremistas talibanes, su guerra contra el gobierno afgano y la presencia de tropas extranjeras en el país. Se le atribuye una actitud beligerante y se espera que siga la agresiva vía de Mansur.

En el comunicado del miércoles se anunció además el nombramiento de otros dos lugartenientes, que optaron a ocupar el puesto de mando. Uno de ellos es Sirajuddin Haqqani, que era también colaborador de Mansur y que lidera la conocida red Haqqani — la facción que está detrás de los ataques más feroces en Afganistán desde el inicio de la guerra en 2001. El otro es el hijo del mulá Omar, el mulá Yaqub, que controla comisiones militares talibanes en 15 de las 34 provincias afganas.

Los talibanes pidieron tres días de luto por Mansur en la nota, que intentó calmar cualquier recelo que pueda surgir en sus filas con un llamado a unidad y a la obediencia al nuevo líder.