Las fuerzas de seguridad de Filipinas capturaron a 34 de los 158 reclusos que huyeron después de que rebeldes musulmanes fuertemente armados tomaran por asalto un penal en el sur del país.
Cinco presos, un guarda y un funcionario local fallecieron durante el operativo para dar con los fugados, dijo la policía.
La Oficina de Administración Penitenciaria anunció el jueves que se detuvo a 34 presos que se marcharon de la cárcel del distrito de Cotabato Norte, en la ciudad de Kidapawan, tras el asalto armado del miércoles. Es la mayor fuga de reos registrada nunca en el país. Kidapawan, en la región de Cotabato, está a unos 930 kilómetros (580 millas) al sureste de la capital, Manila.
En la cárcel había 1.511 reos, incluyendo rebeldes que enfrentan cargos por asesinato por una serie de atentados en la provincia. Este fue el tercer ataque al penal provincial desde 2007.




