Una pugna por los millonarios beneficios de un campo de gas enfrenta a dos regiones de Bolivia en un conflicto que se recrudece lejos de ver una salida, sin que hasta hoy el Gobierno de Evo Morales haya logrado una solución que no le comprometa políticamente en la disputa.
La región suroriental de Chuquisaca, donde se encuentra Sucre, capital del país, lleva casi una semana en pide de guerra, paralizada por protestas en contra de una sentencia judicial que sitúa el campo de Incahuasi en el vecino Santa Cruz, el mayor y más próspero departamento de Bolivia.
El Gobierno boliviano esperaba este sábado a los representantes chuquisaqueños para dialogar en una reunión de alto nivel, que no pudo realizarse.
El forcejeo entre estas dos regiones por el campo Incahuasi, situado en lo que se cree es la frontera entre ambos departamentos, se ha vuelto más intenso en los últimos días tras una decisión judicial que otorga la totalidad de los beneficios económicos a Santa Cruz y que ha generado fuertes protestas en Chuquisaca.
En rueda de prensa, el ministro de la Presidencia de Bolivia, Alfredo Rada, lamentó este sábado que la invitación a dialogar con los dirigentes chuquisaqueños no se haya efectuado y apuntó a una "intención política desestabilizadora" para mantener el conflicto.
Este encuentro estaba previsto en La Paz para tender puentes entre las regiones en disputa, con la presencia del ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Luis Alberto Sánchez, y el presidente de la estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Bolivianos (YPFB), Óscar Barriga, entre otros.
"Lamentablemente allá -en Chuquisaca- fueron rebasados por otras tendencias que tienen carácter político desestabilizador que buscan generar un escenario de confrontación", recalcó Rada.
Antes en Chuquisaca distintos sectores se manifestaron en una gran marcha en Sucre, en la que ratificaron el paro que cumplió hoy el sexto día y que podría radicalizarse aún más desde el lunes.
El presidente del Comité Cívico de Defensa de los Intereses de Chuquisaca (Codeinca), Rodrigo Echalar, en un discurso ante una multitud en la plaza principal de Sucre, puso como límite el lunes para que las autoridades "vengan a dar la cara" para fijar una solución y que las respuestas no se hagan "entre cuatro paredes".
"Lo único que está pidiendo Chuquisaca es que haya un proceso de delimitación legal con un proceso de representación, para redefinir los límites departamentales", subrayó el dirigente.
La disputa por los derechos sobre el campo de gas, uno de los más importantes del país, provienen de hace varios años y ha enfrentado a los departamentos de Santa Cruz y Chuquisaca por los muchos millones de dólares que benefician a las regiones productoras del hidrocarburo.
Un informe técnico de 2016 de la empresa canadiense Petroleum Consultants GLJ fijó que la reserva de gas en su totalidad estaba en suelo cruceño, pero el resultado fue objetado por autoridades de Chuquisaca, que pidieron además un estudio de límites bajo el argumento de que la demarcación entre ambas regiones es difusa.
En diciembre del año pasado el Tribunal Constitucional de Bolivia emitió un fallo que ordenó la paralización del pago de regalías y ponerlas bajo custodia, en tanto no finalice un estudio que fije los límites.
Sin embargo, un fallo de la justicia del pasado 26 de abril ordenó que se descongelen los pagos a favor de Santa Cruz y fijó un plazo de cinco días para que se cumpla esta determinación.
Esa decisión levantó a sectores sociales de Chuquisaca, incluido un grupo de legisladores que ingresaron en huelga de hambre, con un paro que hasta hoy se mantiene.
FUENTE: EFE


