Chile Internacionales -  15 de mayo de 2018 - 15:39

Obispos chilenos encaran cita crucial con el papa Francisco

La jerarquía de la Iglesia chilena inicia el martes en el Vaticano una serie de encuentros con el papa Francisco, una cita crucial tras la cual el pontífice prometió "cambios adecuados y duraderos" para impedir la pedofilia y su encubrimiento dentro de la institución.

Los 31 obispos, que se encuentran ya en Roma, mantendrán reuniones entre el martes y el jueves, y en ellas participarán el papa y el cardenal canadiense Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos.

Las reuniones serán individuales y en grupo y han sido programadas en una sala anexa l Aula Pablo VI, dentro del Vaticano.

La convocación tiene lugar dos semanas después de que Francisco recibiera en un clima cálido y familiar a tres víctimas de abusos sexuales del sacerdote chileno Fernando Karadima, en una invitación especial durante la cual les garantizó que tomaría medidas para acabar con la pedofilia y sobre todo su encubrimiento dentro de la Iglesia.

Los 31 obispos chilenos no se alojan en la Casa Santa Marta, la residencia del papa dentro del Vaticano, un gesto que algunos han considerado de particular distancia.

A las reuniones asistirá a pedido del papa el controvertido cardenal Javier Errázuriz, arzobispo emérito de Santiago de Chile y miembro del consejo de nueve cardenales que asesora al papa en sus reformas, quien podría dejar en pocos meses ese cargo oficialmente "por motivos personales", según el vaticanista Andrea Tornielli.

El purpurado fue acusado por las víctimas de Karadima de obstaculizar la investigación canónica contra el cura y por lo tanto será clave escuchar su versión.

En un comunicado particularmente duro y extenso divulgado el sábado, el Vaticano explicó que el papa Francisco "considera necesario examinar en profundidad las causas y consecuencias, así como los mecanismos que han llevado en algunos casos al encubrimiento y a las graves omisiones hacia las víctimas".

El Vaticano precisa que se examinarán "abusos de poder, sexuales y de conciencia, ocurridos en Chile a lo largo de las últimas décadas".

No se excluye que el papa sustituya a varios prelados para abrir una nueva era de la Iglesia chilena, consciente del daño causado a la ya deteriorada imagen de la institución en ese país latinoamericano.

Pese a que el Vaticano adelantó que al término de las reuniones no divulgará algún comunicado, fuentes religiosas aseguran que el pontífice aceptará la renuncia de los religiosos Juan Barros Madrid, obispo de Osorno, Horacio Valenzuela, obispo de Talca, Tomislav Koljatic, obispo de Linares y del auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga, gravemente enfermo.

Los cuatro se formaron a la sombra del influyente Karadima en la acomodada iglesia de El Bosque en Santiago.

Tornielli estima que serán sustituidos también el cardenal Ricardo Ezzati, aprovechando el hecho de que cumplió la edad canónica límite, así como el nuncio apostólico o embajador del papa, Ivo Scapolo, quien decidió retirarse tras las críticas por su desastrosa gestión.

No se trata de la primera vez que un pontífice hace una purga de tal envergadura por casos de abusos sexuales. Juan Pablo II lo hizo en 2002 con la Iglesia de Estados Unidos y Benedicto XVI en 2010 con la de Irlanda.

FUENTE: AFP

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