Bruselas Internacionales -  24 de mayo 2018 - 15:36hs

Correa rechaza implicación en supuesto secuestro de opositor en Colombia

El expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, rechazó este jueves cualquier implicación en el presunto secuestro de un opositor en Colombia, tras declarar alrededor de una hora ante la fiscalía en el consulado de Ecuador en Bruselas.

"No tengo la menor idea, ni siquiera conozco a los policías", explicó a la AFP Correa, denunciando un intento de hacer pasar el caso como un "delito de lesa humanidad, porque -dicen- se ha tratado de hacer desaparecer a un opositor político y la orden viene del [entonces] presidente".

El exasambleísta Fernando Balda, que se considera un perseguido político del gobierno de Correa (2007-2017), denuncia que cinco personas lo intentaron secuestrar en 2012 en Bogotá, adonde se había marchado tres años antes, pero que la policía colombiana frustro el secuestro.

En marzo, la fiscalía de Ecuador anunció la detención de tres policías ecuatorianos, integrantes de la Dirección de Inteligencia de la policía, por haber participado presuntamente en el secuestro y prosigue la investigación.

Correa, quien decidió declarar aunque no estaba obligado a hacerlo personalmente, precisó que "todavía no [lo] acusan" de nada y cargó contra el denunciante Fernando Balda, "un delincuente, que tiene 22 juicios". "Él huyó [a Colombia] por una condena por un delito de injurias", agregó.

Balda fue expulsado de Colombia el 10 de octubre de 2012 por pedido del gobierno de Correa, que adujo que el exlegislador estaba condenado a dos años de prisión por injuria, pena que debió cumplir en una cárcel ecuatoriana.

Estando en prisión, el exparlamentario también fue condenado a un año de cárcel por atentar contra la seguridad del Estado, tras denunciar la existencia de un centro de espionaje oficial en Ecuador.

En declaraciones a la AFP, el ex presidente ecuatoriano denunció una persecución contra él en el marco de una "estrategia regional" en América Latina, como ocurrió con el ex mandatario brasileño Lula da Silva, actualmente en prisión, o la argentina Cristina Kirchner, acusada por supuesto lavado de dinero.

Además del caso de intento de secuestro, la fiscalía investiga la eventual participación de Correa en otros cuatro delitos, entre ellos un supuesto mal manejo de la deuda pública durante su gobierno, por el que declarará el próximo 5 de junio.

El exmandatario acusa a su sucesor y exaliado, el actual presidente Lenín Moreno, de inventarse delitos en su contra para inhabilitarlo políticamente e impedir su eventual regreso a la política.