Muerte de niña guatemalteca evidencia fallas de comunicación

AP

Poco antes de que la niña guatemalteca de siete años falleciera en custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos, su padre firmó un documento que indicaba que su hija se encontraba en buen estado de salud. Sin embargo, se desconoce qué tanto logró comprender el hombre, dado que el formato estaba redactado en inglés y le fue leído en español por agentes de la Patrulla Fronteriza.

La muerte de Jakelin Caal pone en evidencia los desafíos de comunicación a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos cuando los agentes enfrentan un creciente número de migrantes que no hablan ni siquiera español, mucho menos inglés.

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El padre de la menor, Nery Caal, tiene como lengua materna un dialecto del maya llamado Q’eqchi’, y su segundo idioma es el español. No queda claro cuánta información se perdió en el proceso de traducción o si una mayor comprensión habría evitado la muerte de Jakelin luego que padre e hija fueron detenidos y sometidos a una revisión médica a lo largo de un remoto tramo de la frontera. Pero el caso generar dudas sobre el uso de formatos únicamente en inglés de parte de la Patrulla Fronteriza.

A todos los agentes se les exige que sepan hablar español, y de hecho reciben capacitación formal de ese idioma. La lectura en español de los formatos suele ser suficiente al plantear preguntas básicas. Pero otros migrantes de habla hispana han señalado que firmaron documentos que, luego dijeron, no habían comprendido.

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Cientos de padres migrantes que fueron separados de sus hijos después de cruzar la frontera sin autorización legal durante la primavera afirmaron que firmaron formatos en los que aceptaron la deportación con la creencia de que los menores les serían devueltos, pero luego fueron deportados sin sus hijos. Muchos de ellos tuvieron que esperar por meses antes de reunirse con los menores en sus países de origen.

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