Fuertes lluvias azotaron partes del este de Australia el viernes, causando inundaciones en Sydney y aliviando la labor de los bomberos que siguen luchando contra docenas de incendios forestales en el estado de Nueva Gales del Sur.
Shane Fitzsimmons, comisionado del Servicio de Bomberos Rurales de ese estado, dijo que era optimista acerca de que la lluvia ayude a extinguir algunos fuegos en los próximos días. En Nueva Gales del Sur hay un total de 42 incendios activos, de los cuales 17 no estaban contenidos.
"La lluvia es buena para los negocios y las granjas, además de ser realmente buena para apagar algunos de esos incendios con los que llevamos lidiando muchos muchos meses”, dijo a la televisora australiana ABC TV.
“No queremos ver muchos daños generalizados y problemas a causa de las inundaciones, pero sin duda es un cambio bienvenido en la implacable temporada de clima seco y cálido”, agregó.
Las precipitaciones también afectaron a partes del estado de Queensland.




