Perú Internacionales -  23 de noviembre 2020 - 18:17hs

Fujimori sale en defensa del partido de su hija Keiko en Perú

El octogenario expresidente peruano Alberto Fujimori pidió este lunes desde prisión que el partido que lidera su hija Keiko no sea impedido por la justicia de competir en las elecciones de abril de 2021.

"Mi hija Keiko representa una fuerza política que es respaldada por miles de ciudadanos a nivel nacional. Si nuestros adversarios quieren desaparecernos, que lo intenten en las urnas, no en el despacho de un juez", tuiteó Fujimori, de 82 años.

El juez Víctor Zúñiga debe decidir el 30 de noviembre si acoge un pedido de la fiscalía para suspender por dos años y medio al partido Fuerza Popular (derecha populista), que lidera Keiko, mientras avanza la investigación por haber supuestamente recibido aportes ilegales del gigante brasileño de la construcción Odebrecht .

"El Fujimorismo nació en 1990 para rescatar a todos los peruanos del terrorismo, la hiperinflación y la ineficiencia. Un solo juez no puede descalificar la participación de candidatos y de electores peruanos en medio de un proceso en marcha", agregó el exmandatario.

Fujimori cumple una condena de 25 años desde 2007 por corrupción y crímenes contra la humanidad durante su mandato (1990-2000).

El fiscal José Domingo Pérez afirma que una organización criminal se constituyó dentro de Fuerza Popular para obtener poder político y recibir dinero de procedencia ilícita, cargos que niega Keiko.

Dos veces candidata presidencial, Keiko es la abanderada natural del fujimorismo, fuerza gravitante desde 1990 que ha perdido popularidad en el último tiempo. El partido perdió la hegemonía en el Congreso peruano en enero pasado, al pasar de 73 escaños a 14.

Un sondeo de la firma Ipsos da 5% de apoyo a Keiko de cara a las elecciones de abril de 2021, en las que será elegido el sucesor del presidente interino Francisco Sagasti, aunque formalmente ella todavía no es candidata. También será renovado el Congreso.

Sagasti asumió la semana pasada en medio de la peor crisis política en Perú desde la caída de Alberto Fujimori hace dos décadas, desatada por el Congreso al destituir al popular mandatario Martín Vizcarra por cargos de supuesta corrupción cuando era gobernador en 2014.

De 45 años y madre de dos niñas, Keiko es una de las figuras prominentes investigadas en el escándalo de Odebrecht, que también salpica a cuatro exmandatarios peruanos.

Ella estuvo en prisión preventiva más de un año y niega haber recibido dinero ilegal para sus campañas de 2011 y 2016, en las que estuvo cerca de ganar la presidencia.

Keiko habló el viernes con una misión electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Lima sobre el riesgo que enfrenta su partido de ser marginado de los comicios de 2021