Reporte: La pandemia retrasa a los escolares en matemáticas

AP

Un número desproporcionado de alumnos pobres y minorías no acudieron a sus escuelas para sus evaluaciones este otoño, complicando los esfuerzos de medir los efectos de la pandemia en algunos de los estudiantes más vulnerables, según dijo el martes una empresa sin fines de lucro que gestiona los controles estandarizados en Estados Unidos.

En total, las evaluaciones de otoño del NWEA mostraron un retraso apreciable de los alumnos de escuela primaria e intermedia en matemáticas, aunque la mayoría parecía progresar al ritmo normal en comprensión lectora desde que las escuelas se vieron forzadas a cerrar en marzo de forma repentina para impartir clases a través de internet.

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El análisis de los datos de casi 4,4 millones de estudiantes estadounidenses entre tercer y octavo grado ofrecía uno de los primeros baremos significativos sobre el impacto de la pandemia sobre la educación.

Pero los investigadores de NWEA, cuyos exámenes MAP Growth pretenden medir las capacidades de los estudiantes, advirtieron que los resultados podrían subestimar los efectos de la crisis sobre minorías y grupos desfavorecidos. Esos alumnos suponen una parte significativa de los aproximadamente 1 de cada 4 que hizo las pruebas en 2019 pero no asistió a las evaluaciones de 2020.

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NWEA indicó que podrían haberse ausentado de los exámenes, que se hicieron en persona y a distancia, porque no tenían medios tecnológicos fiables o habían dejado de ir a la escuela.

“Dado que también hemos visto reportes de distritos escolares sobre altos niveles de absentismo en muchos distritos escolares distintos, esto es un motivo de preocupación real", indicó la investigadora Megan Kuhfeld en una llamada con periodistas.

Los hallazgos de NWEA indican que, en comparación con el año pasado, los alumnos tuvieron puntuaciones de media entre 5 y 10 puntos porcentuales más bajas en matemáticas. Los alumnos en tercer, cuarto, y quinto grado registraron las caídas más importantes.

Las calificaciones en inglés fueron similares a las del año anterior.

El director general de NWEA, Chris Minnich, señaló a la naturaleza secuencial de las matemáticas, en la que los conocimientos o lagunas de un año se heredan en el siguiente.

“El desafío con las matemáticas es grande, y es algo con lo que tendremos que lidiar incluso después de la vuelta a las escuelas”, dijo.

NWEA comparó las notas de 2019 y 2020. También analizó la evolución de los alumnos, comparando las calificaciones de cada estudiante en los controles realizados poco antes del cierre de las escuelas con las evaluaciones que hicieron en otoño.

Los dos baremos indicaron que los alumnos estaban avanzando en matemáticas, pero no tanto como en un año normal. Los hallazgos confirmaban las expectativas de que los estudiantes perdieran ritmo durante la pandemia, aunque los retrasos no eran tan grandes como las previsiones realizadas durante la primavera, basadas en parte en la pérdida de conocimientos habitual durante las vacaciones de verano.

Un reporte publicado en noviembre por Renaissance Learning Inc. basándose en sus propias evaluaciones estándar también encontró retrasos preocupantes en matemáticas, y, en menor medida, en comprensión lectora.

El análisis de Renaissance Learning analizó los resultados de los 5 millones de estudiantes entre primer y octavo grado, que hicieron los controles Star Early Literacy de matemáticas o comprensión lectora en otoño de 2019 y 2020. El estudio concluyó que los alumnos de todos los cursos habían tenido resultados por debajo de las expectativas en matemáticas a principio de curso, y algunos cursos mostraban retrasos de 12 semanas o más.

Los alumnos negros, hispanos e indígenas estadounidenses, así como los alumnos en escuelas con gran parte de familias de bajos ingresos, tuvieron peores resultados, aunque por el momento no habían crecido las brechas ya existentes.

NWEA dijo que aunque había identificado algunas diferencias por grupos raciales y étnicos en sus datos, era demasiado pronto para sacar conclusiones.

Andre Pecina, superintendente asistente de servicios de alumnos en el distrito escolar de Golden Plains en San Joaquin, California, dijo que su distrito había intentado frenar esas dificultades distribuyendo dispositivos a todos sus alumnos, aunque seguían teniendo problemas con la conectividad de los niños desde casa.

Los estudiantes que suelen estar un grado y medio por detrás llevan ahora dos grados de retraso, señaló.

“Simplemente hemos vuelto a lo básico, nos centramos en la alfabetización y matemáticas. Es todo lo que hacemos”, dijo Pecina.

“Creo que lo estamos haciendo lo mejor que podemos”, dijo. “Nuestros alumnos están comprometidos, pero no es óptimo. El ambiente educativo no es óptimo”.

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