Estados Unidos se sumó a Francia, Israel y Suecia para limitar ciertas llegadas

AFP

La compañía Moderna anunció este lunes que su vacuna contra el covid-19 es eficaz contra las variantes británica y sudafricana, cuya propagación preocupa y ha llevado a varios países a endurecer las condiciones de entrada en su territorio.

Estados Unidos se sumó a Francia, Israel y Suecia para limitar ciertas llegadas, respondiendo a la preocupación por las nuevas cepas del virus originadas en el Reino Unido y Sudáfrica. De esta última variante, Nueva Zelanda anunció haber detectado un caso este lunes, en una mujer de 56 años.

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En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador se convirtió en la figura pública más reciente en dar positivo por la enfermedad, y está trabajando, aislado, desde su despacho, indicó la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez.

En Washington, el presidente Joe Biden debía restaurar el lunes la prohibición de entrada a la mayoría de ciudadanos no estadounidenses que hayan estado en el Reino Unido, Brasil, Irlanda y gran parte de Europa, y añadió a Sudáfrica a la lista, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca.

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Biden endureció la semana pasada las normas de uso de mascarillas y ordenó cuarentena para las personas que vuelan al país, que superó los 25 millones de casos y registró 419.220 decesos.

Pero, en medio de este sombrío panorama, la empresa de biotecnología estadounidense Moderna quiso lanzar un mensaje esperanzador al asegurar que su vacuna era eficaz contra las variantes británica y sudafricana del coronavirus.

Los expertos confían en que la vacuna "debería proteger contra estas variantes recién detectadas", afirmó Moderna tras una prueba de laboratorio, precisando que intentarán desarrollar una dosis adicional para aumentar la protección contra esas variantes.

Desde que apareció a finales de 2019, el covid-19 ha matado a más de 2,1 millones de personas, con más de 99,1 millones de casos registrados, según el último balance de la AFP a partir de cifras oficiales.

Preocupada por evitar cierres de fronteras dentro de la UE, la Comisión Europea recomendó el lunes a los Estados miembros de la UE que pongan en marcha nuevas restricciones de desplazamiento en sus zonas más afectadas.

El domingo, Francia empezó a exigir una prueba PCR negativa para lo que lleguen por mar y aire desde los países vecinos de la Unión Europea.

Suecia dijo que prohibiría la entrada desde la vecina Noruega durante tres semanas, después de que se detectaran casos de la cepa británica más infecciosa en Oslo.

En tanto, en España, uno de los países más golpeados de Europa, con más de 55.000 muertos y casi 2,5 millones de contagios, el gobierno anunció que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, dejará su cargo el martes para hacer campaña como candidato en las elecciones regionales catalanas.

Pero, además de restringir la movilidad, muchos gobiernos están endureciendo las medidas sanitarias, ante el temor de que se propaguen las nuevas variantes.

En Austria, desde este lunes es obligatorio el uso de mascarilla FFP2, más efectiva, en los transportes públicos, tiendas, hospitales, farmacias y otros centros públicos.

Los científicos afirman que la única forma de superar la pandemia es la vacunación a gran escala, pero el despliegue está estancado en muchos lugares.

De momento, se han administrado más de 63,5 millones de dosis de vacuna en al menos 68 países y territorios, según un recuento de la AFP.

Polonia empezó a vacunar a los mayores de 70 años este lunes, en un contexto de descontento general en Europa debido a los retrasos en la distribución de las dosis.

La presidenta de la Comisión Europea, Urusula von der Leyen, llamó el lunes al presidente de AstraZeneca para exigirla que cumpla con los plazos de entrega previstos.

Entretanto, el regulador médico australiano aprobó este lunes la vacuna de Pfizer y México acordó la compra con Rusia de 24 millones de vacunas Sputnik V.

En cambio, el laboratorio estadounidense Merck anunció el lunes que interrumpía sus estudios de dos potenciales vacunas contra el covid-19 porque no eran suficientemente eficaces.

En Brasil, el segundo país más castigado del mundo (al menos 217.037 fallecidos), el Estado de Amazonas quedó confinado desde este lunes por una semana. Manaos, capital de este Estado del noroeste del país, ha registrado ya más de 3.000 decesos en lo que va de mes, el más mortífero desde que estalló la pandemia.

Este tipo de medidas están provocando un fuerte rechazo por parte de la población, que en algunos países ha derivado en actos violentos.

En varias ciudades de Holanda, se registraron saqueos y enfrentamientos con la policía el domingo, durante unas manifestaciones contra el toque de queda decretado la víspera.

En Dinamarca, la policía detuvo a tres personas sospechosas de haber incendiado un maniquí de la primera ministra durante una protesta celebrada el sábado en Copenhague.

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