Los mandatarios de Hungría, Rumania, Georgia y Azerbaiyán concretaron el sábado un acuerdo para construir un cable eléctrico submarino que podría convertirse en un nuevo medio de obtención de energía para la Unión Europea en medio de una escasez en los suministros energéticos causada por la guerra en Ucrania.
Azerbaiyán planea exportar electricidad desde sus parques eólicos marinos a Europa a través de Georgia, un cable bajo el mar Negro y luego a Rumania y Hungría.
La oficina del presidente rumano, Klaus Iohannis, declaró el viernes que el acuerdo entre las cuatro naciones proporcionará el “marco financiero y técnico” para el proyecto de cable eléctrico submarino.
El proyecto tendrá como objetivo diversificar el suministro de energía y aumentar la seguridad energética regional, según el comunicado.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, afirmó que el proyecto podría completarse en tres o cuatro años, y que supondría un gran paso hacia la diversificación del suministro energético y el cumplimiento de los objetivos de neutralidad en loas emisiones de carbono.
FUENTE: Associated Press