En su primer viaje al extranjero como vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris buscará profundizar los lazos diplomáticos con Guatemala y México, dos naciones latinoamericanas clave para los esfuerzos del gobierno estadounidense para frenar el arribo de migrantes a su país.
“La corrupción es un cáncer en la región”, dijo Jason Marczak, director del Centro para América Latina Adrienne Arsht del Atlantic Council. “Abordar la corrupción es fundamental para generar esperanza y crear oportunidades potenciales”.
Marczak señaló que la corrupción en la región afecta los derechos humanos, las oportunidades de empleo, el costo de los bienes y mucho más. El empleo, dijo, vendrá “con la inversión, y la inversión llega cuando hay certeza en el estado de derecho”.
Desde que el presidente Joe Biden le encargó abordar las causas fundamentales de la migración a la frontera entre Estados Unidos y México, Harris ha presentado un enfoque centrado en crear mejores oportunidades y condiciones de vida en la región a través de la ayuda humanitaria y económica.
Kamala Harris anunció planes para enviar 310 millones de dólares para brindar apoyo a los refugiados y abordar la escasez de alimentos, y recientemente aseguró compromisos de una docena de compañías y organizaciones para invertir en los países del Triángulo Norte para promover oportunidades económicas y capacitación laboral.
Washington ganó algo de buena voluntad tras anunciar la semana pasada que entregaría vacunas conta el COVID-19 a algunos países. El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, y el mexicano Andrés Manuel López Obrador recibieron llamadas de Harris el jueves diciéndoles que Estados Unidos enviaría 500.000 y 1 millón de dosis, respectivamente.
En Guatemala, Kamala Harris planea reunirse con líderes comunitarios, innovadores y emprendedores. En México, participará en una conversación con mujeres emprendedoras y realizará una mesa redonda con trabajadores. Eso se suma a las reuniones bilaterales con los líderes de ambos países.
Durante un viaje reciente a Centroamérica, secretario de Estado Antony Blinken también destacó el problema de la corrupción. La Casa Blanca emitió un memorando en el que elevaba la corrupción extranjera a un importante problema de seguridad nacional y ordenó a todas las agencias federales que la priorizaran y modernizaran sus herramientas extranjeras para combatirla.
FUENTE: Associated Press




