El papa León XIV aseguró este martes que "la situación actual del mundo, como una espiral negativa, depende en el fondo de nuestro orgullo", en el mensaje final con el que concluyó la misa que celebró en la Basílica de San Agustín en Annaba, en el noroeste de Argelia, donde comenzó su tercer viaje internacional.
Y dijo que el resumen de este viaje es que "Dios es Amor, es padre de todos los hombres y de todas las mujeres" y pidió dirigirse a Él con humildad y confesar "que la situación actual del mundo, como una espiral negativa, depende en el fondo de nuestro orgullo".
"Solo en Él encuentra paz el corazón humano y solo con Él podremos, todos juntos, reconociéndonos como hermanos, caminar por los caminos de la justicia, del desarrollo integral y de la comunión", dijo antes de regresar a Argel.
Durante la homilía, destacó que "es posible un futuro de justicia, paz, concordia y salvación":
El papa, que pertenece a la orden de los agustinos, celebró misa en la basílica dedicada al santo en una jornada en la que también estuvo en el área arqueológica de la antigua Hipona, la ciudad de la que San Agustín fue obispo, y visitó un centro de ancianos.
Mientras que a los católicos de Argelia, que representan sólo el 0,02 % de la población, unas 90.000 personas, les animó a dar "sabor y serán luz allí donde viven" a pesar de ser una pequeña comunidad.
El papa, que ya conocía esta basílica cuando viajó como prior general de los agustinos, pudo volver a detenerse ante el imponente relicario con el fragmento del cúbito derecho de San Agustín, considerado el "brazo que escribió" sus obras, y que fue devuelto a Hipona en 1842, mientras que el santo está enterrado en la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, en la ciudad italiana de Pavía, donde acudirá en las próxima semanas.
FUENTE: EFE