La policía eslovena empleó este miércoles gases lacrimógenos y cañones de agua contra miles de manifestantes que protestaban en Liubliana contra la campaña de vacunación y contra la obligación de mostrar certificados de covid para acceder a los puestos de trabajo.
Parte de los manifestantes demandaron ante el edificio de la televisión pública TvSlo un mínimo de 5 minutos diarios para la propagación de sus ideas, críticas con la gestión de la pandemia.
Se trata de la tercera manifestación antivacuna que se celebra los miércoles por la tarde en la capital eslovena.
Los manifestantes rindieron hoy homenaje especial a una joven de 20 años que falleció en un hospital capitalino por un accidente cerebrovascular causado por coágulos de sangre, poco después de ser vacunada.
Tras esta muerte, el Ministerio de Sanidad suspendió temporalmente la vacunación con el medicamento Janssen (Johnson & Johnson), hasta que una comisión médica investigue a fondo el caso.
El padre de la joven habló emotivamente ante los manifestantes, diciendo que su hija "había aceptado vacunarse porque quiso comprarse la libertad".
Los manifestantes se oponen también a la obligación de que todos los empleados de la administración estatal a partir del 1 de octubre tengan que mostrar certificados de haberse vacunado al menos una vez o de haber pasado la covid, y a partir de noviembre, de haber recibido dos dosis.
Al mismo tiempo, los empleados del sector privado que no trabajan en sus casas deberán tener certificados de haber sido vacunados, pasado la enfermedad o tener pruebas negativas para acceder a sus puestos de trabajo.
Zoran Stevanovic, líder de "Resnica" (Verdad), acusó al gobierno de haber efectuado un "golpe de Estado" con sus medidas anticovid y anunció la participación de su organización antivacuna como partido en las elecciones parlamentarias de 2022.
FUENTE: EFE


