El ejercicio taiwanés Han Guang fue diseñado con la hipótesis de un ataque chino contra los principales aeródromos de la isla, lo que obligaría al uso de otros caminos, como carreteras, para poder defenderse. La guerra no es inminente, pero a medida que China se ha vuelto cada vez más asertiva en los mares de China Oriental y Meridional, Taiwán está intensificando su defensa. En toda la región, Estados Unidos y sus aliados están profundizando la cooperación militar y elaborando estrategias para lograr una respuesta eficaz.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el martes una reunión la próxima semana con los principales actores regionales que forman el llamado “Quad” (India, Australia y Japón, junto con Estados Unidos) para sostener conversaciones en persona que, según dijo la Casa Blanca, buscan mostrar el compromiso norteamericano de “promover un Indo-Pacífico libre y abierto”.
Japón es un aliado de Estados Unidos y en su suelo alberga la Séptima Flota de la Armada norteamericana. Tokio ha actuado cautelosamente durante mucho tiempo con respecto a China, que es un importante socio comercial, pero recientemente se ha vuelto menos reservado frente a la creciente actividad militar de Beijing y los amplios reclamos territoriales en el Pacífico occidental, incluido un grupo de islas cerca de Taiwán que Japón controla.
FUENTE: Associated Press