Lunes 6 a.m. Despertadores suenan como locos en todas las habitaciones. Ducha, buscar los zapatos del uniforme, desayuno, merienda del colegio. Yo: 5 minutos de duda: "¿voy o no voy?". "Sí. Voy". Café, ropa de ejercicios.
7 a.m. Todos en la calle. Colegio, Clase de zumba.
Y arrancó el día...
8.30 a.m. Llego, reviso mails, instagram, facebook, LinkedIn, contesto mensajes de whatsapp. Desayuno.
9.30 a.m. Salgo a mi cápsula de moda en Tu Mañana en Telemetro. Maquillistas, peluqueros, producción.
10.30 a.m. Micrófono, camarógrafos, me dan mi pase y voy.
11.30 a.m. Cita para discutir una serie de talleres de imagen laboral para el personal de un banco.
1:00 p.m. Llego a casa, grabo videos para futuros posts, organizo cursos, promociones, sesiones de personal shopping con clientes privados.
2:00 p.m. Recoger niños en la escuela, almuerzo, bajón de azúcar de las 3pm. Otro café, por favor.
4:00 p.m. Me arreglo, me emperifollo y llego a un hotel a dar una charla de Moda y Estilo durante una hora a un grupo divino de mujeres profesionales que tiene una tarde de té.
6:00 p.m. Regresé y volví a salir de casa: niñas al ballet. Aprovecho para ir al parque a correr 45 minutos.
8:30 p.m. ¡Paz! Cena ligera, buscar opciones para una propuesta de uniformes modernos y fashion para una empresa corredora de seguros. Alguna compra en internet para mi tienda online.
9:30 p.m. Bajando las revoluciones. Últimos mails y cotizaciones, mensajes de whatsapp a participantes de mis talleres.
11:00 p.m. Me arropo y veo un rato Netflix. Caigo en 20 minutos.
Y de nuevo mañana... ¡la vida!
¿Cómo se hace?
Decisión, organización, no retrasarme en nada, disciplina, hambre de vivir.
Fuerza de voluntad para levantarme a las 6 a.m. e irme a zumba. No para adelgazar, es porque me alegra la vida. Para mantener el peso corro en la noche.
Disciplina frente a la compu. No puedo dilatarlo o se amontona.
Organización: calendario con horas, calcular el tráfico, tener lista la ropa y el look siempre.
La bruja siempre sale. Yo controlo lo que puedo: exijo puntualidad mía, en la peluquería, en la modistería, y me encomiendo a... Las fuerzas de la naturaleza.
Ser mujer, mamá, trabajadora, hacer deporte, arreglarme lo mejor que puedo, dar el 100%. Es lo que hacemos nosotras. Cuando queremos. Como todo, es cuestión de decidirse.
La belleza, el éxito, la paz, la felicidad: son una decisión.
El camino: duro. Lo vale.
Y Tú: ¿cuál es tu plan, tu proyecto, tu meta? Los límites te los pones tú, solo tú, recuérdalo.
FUENTE: María Sofía Velázquez



