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Las partituras clásicas son para el verano... inglés

Londres ( EFE ) Clásicos como Mozart, Stravinsky o Verdi regresan hoy a Londres como la banda sonora que acompañará las vicisitudes del húmedo verano inglés en el festival de los Proms, un acontecimiento sin el que los británicos ya no conciben la estación.

El popular festival de música clásica, que sopla este verano las 119 velas a orillas del Támesis, ocupará hasta el 7 de septiembre algunos grandes teatros de la capital británica como el Royal Albert Hall, así como el recinto al aire libre de Hyde Park, donde se dan cita miles de londinenses.

Fundados por el empresario Robert Newman en 1895, los Proms han respetado la intención original que motivó su creación: popularizar la música clásica y acercarla al gran público.

Su nombre denota la informalidad de la cita, ya que Prom es el diminutivo de Promenade concerts -que podría traducirse como paseos musicales- en referencia a los pasos por el auditorio que algunos de los asistentes podían realizar durante la representación para estirar las piernas.

La alusión sigue siendo útil, pues una parte de los espectadores escuchan el concierto de pie (los "prommers"), en varias zonas del auditorio por un precio mucho menor que el de los asientos numerados, algo habitual en otros espectáculos británicos, como las representaciones de Shakespeare en el teatro The Globe.

Con un guión principalmente clásico, existe poco margen para la innovación de los Proms, que sin embargo introducen nuevas apuestas en cada convocatoria para buscar el guiño con el espectador, como en esta edición, en la que se homenajeará a la popular serie británica de ciencia ficción Doctor Who, que cumple 50 años.

El gospel, producciones que reflejan la vida en la corte del rey francés Luis XIV, y óperas de Wagner se sucederán durante las próximas semanas en un repleto programa de ofertas que se dividen en nueve grandes categorías en función del público al que vaya dirigido.

Así, un profano en la materia encontrará su camino en el apartado "clásicos para principiantes" donde se agrupan las obras maestras de esta disciplina, mientras que los más sibaritas podrán escoger entre el programa "para cantantes", "para familias", "para poetas", "música coral y ópera" o "piano y órgano", entre otros.

La prestigiosa cita consigue atraer cada año a reconocidas figuras de la música clásica, como el director argentino Daniel Barenboim, que repite con la cita de Londres para presentar la ópera alemana Das Rheingold -sin descanso- en el Royal Albert Hall.

Pese a la grandiosidad de este teatro, que ofrece una acústica difícil de superar, el gran honor de los Proms no consiste tanto en llenar su auditorio, sino en cerrar el evento musical de este clásico verano inglés.

Poner la guinda en Hyde Park en el tradicional concierto multitudinario representa además la ocasión de llegar a más público, pues es esta noche, entre todas las que dura el festival, la que da fama a los Proms.

En la conocida como "Last Night" se abandonan muchas de las señas que se mantienen durante el verano, y millones de personas de todo el mundo, algunas vestidas con la bandera británica y otras desde sus casas, siguen el concierto, que se compone de obras populares de música clásica en su primera parte.

"Jerusalem", melodía de Hubert Parry basada en un poema del inglés William Blake y el himno nacional británico son los temas que cierran cada año la última noche de los Proms, que se celebra el segundo sábado de cada septiembre y que habitualmente corre a cargo del director principal de la Orquesta Sinfónica de la BBC.

La relación de este festival con la BBC se remonta a 1927, año desde el que la cadena pública retransmite en directo todos los conciertos, tanto en radio y televisión, como por Internet, donde se podrá seguir en la última noche de este año la actuación del tenor maltés Joseph Calleja, plato fuerte del cierre de Hyde Park.

FUENTE: Agencia EFE

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