Aunque el legendario Julio Iglesias y su también afamado hijo Enrique han tratado de quitar hierro al intenso debate que se ha generado sobre la distante relación que mantendrían -ambos admitieron recientemente que llevaban años sin verse-, el veterano vocalista va ahora un paso más allá a la hora de justificar el escaso contacto que tiene con el tercero de sus hijos con Isabel Preysler, asegurando que es perfectamente normal que las nuevas generaciones quieran desmarcarse del camino seguido por sus progenitores.
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Sin embargo, el intérprete español espera que algún día Enrique y su hermano Julio José cambien de mentalidad y estén más dispuestos a disfrutar de la compañía de su exitoso padre, ya que cree que con la edad los hijos suelen entender mejor a quienes le dieron la vida y se afanan por recuperar el tiempo perdido."
Es verdad que mis hijos no suelen venir a verme, pero yo solía tener el mismo tipo de actitud con mi padre. Fue ya en los últimos años de su vida cuando nos hicimos amigos y decidimos recorrer el mundo juntos. Nuestra relación fue más estrecha que nunca durante ese tiempo, así que espero que con mis hijos ocurra lo mismo en el futuro" , aseveró antes de insistir en que siempre está pendiente de todo aquello que afecte a la vida cotidiana de Enrique y Julio José."No sigo las cuentas de Twitter de mis hijos, pero conozco exactamente todo lo que les ocurre. Sé dónde están en todo momento y la música que están haciendo", apuntó.
Tras el revuelo que generaron sus recientes declaraciones sobre Anna Kournikova -a la que todavía no conoce personalmente- Julio Iglesias prefiere tomarse el asunto con naturalidad y negar cualquier tipo de enemistad como posible razón que justifique los 10 años que lleva sin saludar cara a cara a su nuera. En su lugar, el artista se felicita por tener un hijo que "viaja constantemente" y que no tiene tiempo para este tipo de asuntos familiares por culpa del trabajo.