Mediante una encuesta realizada por Casa Esperanza, se pudo detectar a más de 300 menores, de entre 7 y 15 años de edad, realizando trabajos peligrosos.
El alto costo de la vida y las pocas oportunidades laborales, han llevado a estos menores a arriesgar su vida para ayudar con el sustento del hogar.
Melquiades Vasquez amplía esta información.