Panamá (EFE). El Gobierno panameño levantó la "alerta amarilla" (de prevención) que estableció hace tres días por las lluvias que cayeron en varias provincias del país y cambió a la "alerta verde" (de vigilancia) tras bajar la intensidad de las precipitaciones.
El cambio en la alerta se debe a que las condiciones del clima han mejorado, informó en su página de internet el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
"A partir de hoy se levanta la alerta amarilla y cambiamos a alerta verde", dijo a los periodistas, por su parte, el director del Sinaproc, Arturo Alvarado.
El funcionario señaló que las condiciones climatológicas han mejorado en las provincias caribeñas de Colón y Bocas del Toro y en la comarca Emberá Wounan, pero recomendó "mantenerse a la expectativa ante cualquier cambio que se pueda suscitar de un momento a otro". Personal del Sinaproc mantendrá una constante vigilancia sobre las áreas vulnerables a inundaciones a nivel nacional, destacó la entidad de socorro.
Las lluvias de los últimos días dejaron 69 casas afectadas y voladuras de techo en las provincias de Colón, en el Atlántico, Panamá, Coclé (centro) y Chiriquí (occidente), sin que se produjeran muertes ni personas damnificadas.
La tormenta obligó a que la represa Bayano, en Chepo, al este de la capital, declarara alerta roja y abriera sus cuatro compuertas para realizar vertidos de agua, mientras la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) también efectuó derrames preventivos en las represas de Gatún y Madden.
Hace unas semanas en Panamá, las lluvias que azotaron Colón y Darién dejaron un saldo de 10 muertos, 2,720 damnificados, 13,071 personas y 2,586 viviendas afectadas, además de cultivos, puentes y carreteras destruidos, según datos oficiales.
FUENTE: Kathyria Caicedo




