A la espera de un peritaje tal y como se acordó en la mesa de diálogo entre Gobierno y la dirigencia de la Comarca Ngabe Buglé, están dirigentes indígenas quienes manifiestan que el estudio de impacto ambiental que se hizo para el proyecto Barro Blanco fue improvisado.
Según el dirigente Ítalo Jiménez, inicialmente cuando el proyecto abarcaría unas 224 hectáreas y según el líder van por 258.
Manifestó que esta tarde están por formar su comisión para que asista al proyecto junto con miembros del Gobierno, representantes de la iglesia católica y la Organización de las Naciones Unidas para ir al proyecto y añadió que lo que resulte será respetado.




