Insistiendo en que corresponde a Italia, y no a Panamá, aclarar todo lo relacionado con las empresas contratadas para proveer servicios de seguridad a Panamá, el ministro panameño de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, reiteró el miércoles que el objetivo de su viaje fue para limpiar el nombre del país.
Explicó que en el Memorando de Entendimiento firmado entre ambas naciones, Italia se comprometió a proveer las estructuras de entidades públicas de seguridad a Panamá, junto con los consorcios y financiamiento, y que confiando en ello es que el gobierno panameño firmó los contratos vigentes con consorcios italianos.
" El señor Berlusconi era libre y soberano como primer ministro de Italia de nombrar a este señor (Valter Lavitola), si este señor se sobrepasó en su mandato y quiso jugarle vivo a las empresas italianas... ", dijo que corresponde a las autoridades de ese país ejecutar las acciones necesarias, y no por ello Panamá debe estar implicado en un acto de corrupción.
" Les digo con toda honestidad, a mi no se me hubiera pasado por mi cabeza, como abogado que soy en primer lugar, ir a Italia a mentir ", dijo Mulino.
Reiteró que Mauro Velocci, empresario italiano quien fungió en Panamá como representante de la empresa Svenmark, pasó de testigo a acusado, y que es muy probable que sea éste quien esté filtrando los pormenores de la investigación a los medios.
Sobre los contratos aún vigentes, dijo que en el caso de que la justicia italiana defina que hubo irregularidades, el Gobierno está dispuesto a rescindir de ellos, pero aclaró que " eso no significa que se cancelarán hoy, que se cancelarán mañana ", ya que éstos están dentro del marco de una relación de gobierno a gobierno, " precisamente es la posición del gobierno y el nombre del país los que priman por encima de cualquier negocio ".
Destacó que de cancelarse los contratos para la compra de radares y helicópteros, se afectaría directamente la labor del ministerio a su cargo (Seguridad Pública) beneficiado al crimen organizado.
FUENTE: Denise Lara




