Las llamas lograron afectar 10 casas, algunas de concreto y seis de madera, estas últimas consumidas en su totalidad. Además, de los inmuebles afectados por el agua. Pablo Tuñón, director del Cuerpo de Bomberos de Panamá, explicó que los edificios de concreto sirvieron de parachoque para que el incendio no se siguiera propagando.