"Disconformidad" y "insatisfacción", son las palabras que utilizó el ministro de la Presidencia, Roberto Henríquez para reclamarle a Sonda, encargada de la distribución de las tarjetas que se utilizan en el Metro Bus, en una reunión con dos representantes de la empresa.
Henríquez expresó a representantes de Sonda la disconformidad que mantiene el Gobierno y los clientes luego que la compañía no alcanzara el óptimo servicio que se requiere en Panamá y San Miguelito.
El funcionario se reunió este jueves, con el gerente Corporativo Internacional de Sonda, Raúl Vehar y el gerente de Sonda Panamá, Marcelo Castilgione, para conocer los avances que han tenido en mejorar el servicio de las recargas de las tarjetas de Metro Bus.
Vehar y Castiglione informaron a Henríquez que Sonda ha alcanzado avances importantes para que los usuarios recarguen sus tarjetas en los distintos puntos.
Los ejecutivos resaltaron que a partir del 12 de agosto se iniciará un programa de estímulo o promoción para que los usuarios reciban extras por sus recargas de alta denominación.
Sin embargo, Henríquez reiteró la insatisfacción del Gobierno y de la población al observar que persisten los problemas con las recargas de las tarjetas.
Agregó que se reconocen los esfuerzos que hace la empresa para mejorar sus servicios, pero que se requiere de una mayor optimización acorde a los cambios que se adelanta en el transporte público.
A la reunión con los ejecutivos de Sonda asistieron el director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, Roberto Moreno, y la secretaria de Metas, Lilianne Thompson.




