Pese a señalamientos de "hermetismo" en las negociaciones entre el Consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), ante la posible paralización de las obras ampliación de dicha ruta, figuras importantes apoyan el manejo dado al tema.
El excontralor de la República, Alvin Weeden, afirmó que está de acuerdo por lo delicado de la situación y según él "no se puede estar haciendo publicaciones todo el tiempo". Weeden reiteró su apoyo a la ACP y a su administrador, Jorge Luis Quijano, manifestando que se ha hecho bien el trabajo.
Por su parte, el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Fernando Aramburú Porras, agregó que la ACP goza de la confianza del gremio al cual representa y del pueblo panameño en general, apuntando que "ojalá" otras entidades del gobierno tomaran la actitud vertical que ha asumido la misma.
Roberto Alfaro, exministro de Comercio e Industrias, anunció que le hecho de que se hayan despedido más de ocho mil trabajadores es un golpe a la economía panameña, pero mostró su optimismo declarando que confía en que todo sea momentáneo y que espera que GUPC termine la obra, de lo contrario "dañará su imagen internacional y ninguna otra empresa del mundo va a querer contratarla".




